Nueve diputados hicieron uso de la palabra ayer; aún esperan turno una decena para referirse a la iniciativa

La ley de despenalización del aborto precisará una sexta sesión legislativa

La rama baja parlamentaria prosiguió en la víspera con la discusión sobre el proyecto de despenalización del aborto sin llegar a agotar la extensa lista de oradores. Por ello, se decidió suspender la sesión ordinaria del próximo martes y en su lugar votó una reunión extraordinaria para tratar la iniciativa y, de esa forma, disponer de más tiempo para su análisis. El análisis de la propuesta en el plenario de Diputados que el próximo martes va por su sexta sesión, se ha transformado en un hecho sin precedentes ya que ningún otro proyecto de ley se ha discutido en Sala durante tantas sesiones. Antecedentes similares se recuerdan en la década de los años 60 en discusiones extensas que se prolongaban por varias sesiones cuando se analizaban proyectos de reformas cambiarias y tributarias. Durante la discusión de ayer, hicieron uso de la palabra nueve diputados, pero aún esperan turno para referirse a la iniciativa cerca de diez legisladores.

Luego de agotada la lista de oradores deberá procederse a la votación en general del proyecto y posteriormente a la votación particular de la iniciativa que consta de dieciocho artículos.

El proyecto establece que toda mujer tiene derecho a decidir  bajo razones fundamentadas  sobre la interrupción de su embarazo durante las primeras doce semanas de gravidez.

Diferentes opiniones

El diputado Guido Machado (Foro Batllista), quien reivindicó a la vida como «el primer valor, y el primer derecho», resaltó que «la fecundación del óvulo por el espermatozoide opera como un disparador biológico multiplicador sucesivo de células que genera un embrión, un feto, que no es un coágulo sino una vida que tiene una identidad y un código genético».

Manifestó su rechazo al proyecto porque no considera de recibo «establecer plazos de determinadas semanas para disponer de la vida».

En el mismo sentido, la diputada forista Diana Saravia resaltó que más allá de que está en contra de la despenalización del aborto desde el punto de vista filosófico, agregó que con esta ley se «borra de un plumazo una cantidad de cosas que tiene nuestro ordenamiento y legislación positiva».

En oposición, el diputado Martín Ponce de León (Vertiente Artiguista) opinó que la legislación vigente «es mala en su contenido y peor aún en sus efectos». Sostuvo que apoya la despenalización la cual «lejos está de solucionar el problema, pero mejora las condiciones para el trabajo de la sociedad».

Indicó que las interrupciones voluntarias de embarazo «que la ley pretende sancionar se realizan sin condena colectiva en todos los estratos sociales y, por lo cual, se instala una red semi clandestina de clínicas de aborto y una gigantesca hipocresía social».

Por su parte, el legislador Juan José Bentancor (Vertiente Artiguista) expresó que todos los legisladores podrían ponerse de acuerdo en el imperativo ético, moral e intelectual de no interrumpir el proceso de gestación. «Pero todos sabemos de antemano que esa sería una declaración de intenciones que no sería cumplida». En el mismo sentido, el diputado socialista Guillermo Chifflet consideró que Uruguay ocupa «uno de los primeros lugares en el mundo en mortalidad de madres por abortos provocados, por lo que se está ante un grave problema de salud y además de injusticia social, porque son las mujeres más pobres la que ponen en riesgo sus vidas».

Por su parte, el diputado Juan Justo Amaro (Batllismo, Lista 15) quien se opone a la propuesta dijo que el hecho de pasar de la prohibición a la liberalización total del aborto le ha ayudado a definirse en contra del proyecto.

En contraposición, el diputado socialista Roberto Riverós -suplente de Artigas Melgarejo- sostuvo que el aborto es un problema de salud pública más allá de pautas morales y posiciones filosófica o creencias filosóficas».

Asimismo, el diputado del Espacio 90, Jorge Pandolfo resaltó que la disponibilidad de recursos establece una diferencia marcada en cuanto a la disponibilidad sanitaria. Por otro lado, el diputado Alberto Scavarelli (Foro Batllista) indicó que el proyecto no debería analizarse sin la existencia de una Comisión Nacional de Bioética, y resaltó que durante la discusión de la iniciativa no ha sentido hablar del «aborto farmacológico, de la píldora del día siguiente, y de la terrible figura del aborto fetal que no han sido objetos de legislación». *

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