El presidente de Turkmenistán escapa ileso de un atentado

 

El presidente de Turkmenistán, Saparmurat Niazov, escapó ileso ayer lunes de un atentado perpetrado con arma autómatica contra su comitiva, informó una fuente gubernamental turkmena citada por la agencia rusa Itar-Tass.

«Hoy se ha atentado contra la vida del presidente», se limitó a declarar a la AFP el portavoz del presidente, Serdar Durdiiev, sin proporcionar mayores detalles al respecto.

El atentado fue perpetrado en la mañana del lunes cuando la caravana se dirigía al palacio presidencial situado en un barrio céntrico de Ashabad, capital de esta ex república soviética de Asia Central.

Los atacantes abrieron fuego desde el interior de un camión que venía de cruzar la caravana oficial, precisó una fuente oficial, sin precisar si los agresores fueron detenidos.

El ataque provocó un número no determinado de heridos, entre los cuales un policía y varios transeúntes, según informó la agencia rusa Interfax.

Niazov, de 62 años, aprovechó la posterior reunión del consejo de ministros para atribuir la autoría del atentado a dos responsables de la oposición turkmena en el exilio, el ex ministro de Asuntos Exteriores Boris Chijmuradov y un ex ministro de Agricultura, cuya identidad no precisó.

Turkmenistán, que comparte 734 km de fronteras con Afganistán, tiene una población de 4,8 millones de habitantes, de los cuales un 90% profesa la religión musulmana.

Esta nación, que forma parte de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), accedió a la independencia en octubre de 1991, tras la celebración de un referéndum.

Antiguo líder del partido comunista, el presidente Niazov logró perpetuarse en el poder desde 1985, cuando fue nombrado jefe del Partido Comunista. En 1990, una vez transformado su país en nación dotada de un régimen presidencialista, Niazov consiguió que se le nombrara Presidente gracias a un referéndum que ganó con un 98,3 % de votos.

Otras dos consultas populares, celebradas en 1992 y 1994 y ganadas por abrumadoras mayorías, permitieron a Niazov garantizar su continuidad en la jefatura del Estado turkmeno.

Niazov, que en diciembre de 1999 fue nombrado Presidente vitalicio por el Parlamento, fomentó desde su llegada al poder un culto a la personalidad digno de la época de Stalin.

El régimen turkmeno fue acusado en repetidas ocasiones de violaciones de los derechos humanos. *

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