Lula se reunirá con los sindicalistas en busca de consensos
El secretario Sindical del PT, Heiguiberto Navarro, consideró el encuentro del presidente electo con los sindicalistas «inédito en la historia» y explicó en nota pública que éste se propone crear un grupo de trabajo con todas las centrales para debatir la legislación laboral y las reformas. «Nuestra intención es proponer una pauta mínima para realizar las reformas», explicó a la prensa.
Lula se inició en la política en el sindicato de los metalúrgicos del área metropolitana de Sao Paulo, que presidió entre 1975 y 1980, desde el que lideró las feroces huelgas que coincidieron con los últimos años del régimen militar brasileño.
A punto de asumir el poder en enero y acosado por una inmensa expectativa de los movimientos sociales y sindicales en este país de 54 millones de pobres, Lula basa su propuesta de gobierno en grandes reformas, como la del sistema de pensiones, impuestos y del trabajo, que requerirán mucha mano izquierda con intereses empresariales y sindicales.
Al inicio de este mes lanzó los cimientos de un Consejo de Desarrollo Económico y Social, con participación de empresarios, sindicalistas y organizaciones sociales, en el que pretende debatir sus propuestas y conseguir consensos.
La principal central sindical que el propio Lula fundó y que lo apoyó en la campaña, la Central Unica de los Trabajadores (CUT), propone comenzar el debate con la reforma sindical, a la que las demás centrales son reticentes.
La segunda central, Força Sindical, que apoyó al candidato presidencial centroizquierdista Ciro Gomes en las elecciones, pretende comenzar el debate con el aumento del salario mínimo y las reformas impositiva y de pensiones. «La prioridad ahora es el crecimiento, el empleo, nadie votó a Lula porque iba a implosionar la estructura sindical, en esa cuestión no hay ningún consenso», dijo al diario de Sao Paulo de este domingo el presidente de esa central, Paulo Pereira.
En un aspecto sí coinciden los sindicalistas: en la necesidad de reanudar el crecimiento económico en el país y reducir el desempleo, en el país acosado por una difícil coyuntura de bajo crecimiento, alta inflación y enorme déficit social.
Sin embargo, ante sugerencias de sectores empresariales de que la actual coyuntura y los consensos que el nuevo gobierno busca requerirán de concesiones, por ejemplo en aumentos salariales, el presidente de la CUT, Joao Felicio, declaró recientemente a la AFP que los trabajadores entraron «al campo para jugar, no para perder».
Una encuesta del Instituto Sensus realizada al inicio de noviembre mostró que el 83%; de los brasileños creen que es posible realizar en el país un amplio pacto social, y 59%; se dijo dispuesto a realizar algún esfuerzo para que el país crezca y genere empleos.
Ante las grandes expectativas que ha despertado en su país el ex obrero metalúrgico, que se inició como tornero mecánico y recientemente ganó las elecciones con 52 millones de votos, «Lula intentará negociar para conciliar los intereses, pero no va a ser fácil», reconocía recientemente el politólogo de la Universidad de Campinas Leoncio Martins Rodrigues. *
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