Lucio Gutiérrez es el nuevo presidente
Nacido en Quito hace 45 años, casado y padre de dos hijas, Gutiérrez reemplazará al mandatario Gustavo Noboa, que le entregará el poder el 15 de enero de 2003.
El coronel retirado recibió la victoria en el puerto de Guayaquil, 275 km al suroeste, bastión de su adversario Alvaro Noboa.
Con una proverbial serenidad, Gutiérrez no alteró su ánimos al conocer su victoria por más de 54% de los votos válidos, contra más de 45% para su rival, el magnate Alvaro Noboa (sin parentesco con el mandatario saliente)
«Estaba previsto que así sería», dijo con una leve sonrisa dibujada en su rostro, mientras pedía a una multitud que gritaba a todo pulmón: Lucio presidente, Lucio presidente.
Hizo un llamado a la unidad nacional «porque sólo cuando los ecuatorianos nos unamos, Ecuador va a progresar», dijo.
Gutiérrez, que realizó la campaña electoral luciendo el uniforme verde oliva, dijo que «le tengo mucho cariño a este uniforme» pero prometió que «esta noche es la última vez que lo usaré (…) Cada vez que lo vea me va a traer muchos recuerdos agradables porque fueron 28 años que lo usé como militar».
El coronel cobró notoriedad el 21 de enero de 2000, cuando apoyó una asonada indígena que expulsó del poder al entonces presidente Jamid Mahuad.
Entonces en actividad, Gutiérrez pisó la arena política ecuatoriana al ingresar al Congreso Nacional con la misión de desalojar a un grupo de nativos que reclamaban la renuncia del presidente Mahuad, pero sorpresivamente se sumó a ellos.
Integró la Junta de Salvación Nacional que se creó tras aquel levantamiento, junto a el ex magistrado Carlos Solórzano y al indígena Antonio Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie).
Mahuad, que había sido elegido en 1998, había abandonado el Palacio luego de que los militares le retiraron su apoyo.
Gutiérrez llegó al Palacio de Carondelet, en el centro histórico de Quito, montado en una camioneta y rodeado de indígenas y militares.
En el Palacio Gutiérrez abandonó la Junta y dio paso a un triunvirato del que hicieron parte Solórzano, Vargas y el coronel Carlos Mendoza, jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas.
«Di un paso al lado porque yo no tenía ambiciones políticas y menos de ser presidente de esa manera. Siempre pensé que si llegaba al poder lo haría a través de las urnas», confió entonces a la AFP.
Finalmente, terminó por asumir el gobierno el vicepresidente de Mahuad, Gustavo Noboa.
La rebelión de Gutiérrez provocó que sus jefes castrenses lo castigaran con la cárcel, pero recibió del presidente Gustavo Noboa la amnistía, que lo habilitó a abrirse campo en la política.
«Inicié un recorrido por las universidades y distintos foros para crear el partido Sociedad Patriótica 21 de Enero», explicó.
«Lucio» o «mi coronel» como lo llama el pueblo, es un hombre delgado y de tez morena. Se autopromociona como el mejor estudiante y el mejor militar, con licenciaturas en administración de empresas y educación física y asegura que siempre ha sido el número uno.
«Seré el mejor presidente de Ecuador en toda su historia», prometió quien asumirá la primera magistratura con el apoyo de los pueblos indígenas. *
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