El Presidente destraba el nuevo cronograma electoral

Senado aprobó la renuncia anticipada de Eduardo Duhalde

 

De este modo, Duhalde destrabó avanzar sobre el nuevo cronograma político que había quedado perturbado en la cámara baja por el reclamo de los radicales, el ARI y otros sectores menores, de que se votara primero una ley que frenara remates para miles de deudores hipotecarios.

Este asunto irrita al FMI porque sostiene que una ley que ampare a los deudores significa modificar la actual ley de quiebras que favorece a los bancos.

Así se comprometió con el Fondo el ministro de economía Roberto Lavagna, aunque no consigue avanzar para lograr una refinanciación de los compromisos externos por 18 mil millones de dólares.

El punto es parte del acuerdo entre Duhalde y la mayoría de los gobernadores con el que envió una señal al Fondo de que cuenta con respaldo político. De todos modos, desde Washington no llegaron opiniones de que un acuerdo está cercano, sentimiento que se hace carne en el Gobierno.

Peronismo, ¿hacia una fractura?

En Diputados, los radicales argumentaron que hasta que el Gobierno no definiera la resolución del problema de las ejecuciones hipotecarias, no iban a avanzar en la sanción de ninguna otra iniciativa.

Aquí existe una diferencia entre los diputados y los senadores radicales: estos últimos confían en la promesa del Gobierno de trabajar en una comisión que impida las ejecuciones hipotecarias en forma directa y que se terminaría de delinear hoy.

De cómo se solucione este problema dependerá que el cronograma político, pero no sólo esto, avance la semana próxima en la cámara baja.

En tanto Carlos Menem busca imponer que las elecciones internas en su partido, que ahora deberán hacerse según su estatuto, se hagan el 19 de enero, como lo decidió el Congreso del Partido Justicialista bajo impulso de Duhalde.

Pero al postergarse la fecha de las presidenciales, el duhaldismo pretende que la interna se realice en marzo.

No existen dudas de que el Presidente está resuelto a obstruir como sea a Menem en su intento de regresar al poder en 2003. El menemismo necesita la instancia de las elecciones internas en el PJ, porque confía en sus posibilidades de triunfar y quedar consolidado como candidato presidencial del PJ.

Duhalde, en cambio no tiene un candidato capaz de garantizar una victoria y de terminar con Menem en las urnas. Hoy la hipótesis más factible de los hombres del Presidente consiste en quitarle al ex presidente el escenario favorable de las elecciones internas.

«Como están las cosas, se dilatarán las internas hasta no hacerse nunca. Sencillamente, se dejará que no pase nada, y eso será la fractura», imaginan cerca de Duhalde, según «La Nación».

En ese caso, Menem, Adolfo Rodríguez Saá, Néstor Kirchner y José Manuel De la Sota, los pretendientes peronistas más notorios, podrían concurrir en forma separada a las elecciones del 27 de abril.

Pero como no hay ley de Lemas, no le encuentran la vuelta para que esta dispersión no impida el triunfo al peronismo.

En tanto delegados del Partido Socialista y del ARI de Elisa Carrió desmintieron indirectamente una ruptura al concluir un encuentro donde se analizan las diferencias de este espacio del progresismo. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje