Duhalde no logra disciplinar a los diputados peronistas

Manifestaciones y corte de rutas contra el FMI

 

Las movilizaciones se desplegaron en un escenario dramático, por el destape periodístico por una docena de niños muertos por el hambre y el cuadro de indigentes crecientes como secuela del modelo neoliberal pero también por frustradas negociaciones entre el Gobierno y el FMI que no acaban por concluir pese a creciente concesiones, según lo expresaron estos días líderes piqueteros y de la oposición política.

Todo se inició el lunes, organizados por la Federación de Tierra y Vivienda (FTV-CTA) y los desocupados de la CCC, con cortes de rutas y piquetes en distintos puntos del conurbano bonaerense y en las principales ciudades del país, para exigir la implementación de planes sociales para los mayores de 60 años y los jóvenes, que hoy en día no tienen ninguna cobertura ni ingreso.

Estos tres días se reiteraron los cortes de ruta y campamentos de desocupados incluso frente a la residencia oficial en Olivos actos, bloqueos de puentes y movilizaciones en distintos puntos del país, para rechazar «los intentos por parte del gobierno de (Eduardo) Duhalde de llegar a un acuerdo con el FMI a costa del hambre y la muerte de nuestro pueblo», declararon los organizadores.

Día de la soberanía

Como ayer fue el Día de la Soberanía, en rememoración al enfrentamiento del bloqueo anglo-francés al Río de la Plata en la batalla de la Vuelta de Obligados a mediados del siglo XIX, las consignas adquirieron una tonalidad particular «para reafirmar que hay otro destino posible para nuestro pueblo.

Es necesario plantear la unidad de los sectores populares para discutir una política de distribución de la riqueza y que el pueblo argentino discuta soberanamente su destino y su futuro», señaló la CTA.

El titular de la Federación de Tierra y Vivienda, Luis D’Elía, recalcó que «nuestra prioridad es el hambre, es la lucha contra la injusticia y contra la acumulación de los poderosos y seguiremos denunciando la trampa electoral», y agregó: «Le pedimos con toda la fuerza y toda la claridad al presidente Duhalde que no pague al FMI las cuotas de la deuda que están previstas, porque de lo contrario nos llevará a una confrontación cuyo rostro más duro y más claro es el de los chicos de Tucumán y los que se mueren por hambre».

Algunas columnas marcharon hasta el Parlamento uniéndose con los trabajadores de las fábricas recuperadas para pedir que se cambie la ley de quiebras que permitan la continuidad productiva de centenares de emprendimientos que dirigen los trabajadores con eficacia que no tuvieron sus propietarios y muchos casos están amenazados por concursos con fallo judicial.

El FMI pone en condiciones

Precisamente la no modificación de la ley de quiebras era una de las exigencias del FMI, no tanto por estos casos que recién apuntan con identidad particular, sino por miles de morosos imposibilitados de cumplir con créditos para pequeñas empresas o viviendas, como consecuencia de la crisis y sobre todo los bruscos cambios financieros ocurridos desde el abandono de la convertibilidad.

Como el Gobierno, y por ende el peronismo, busca que no aborde una legislación especial para los morosos, estaba bloqueando, al menos hasta anoche, que la cámara baja comenzará a tratar el nuevo cronograma electoral que lleva las elecciones para el 27 de marzo como resultado de las disputas internas dentro del Partido Justicialista.

El plan electoral incluye la renuncia del Presidente para dar seguridad que se va el 25 de mayo, y con ello exhibir seriedad de que habrá elecciones (que el menemismo y otros sectores descreen). Aunque cuenta con el respaldo radical, este sector dijo que no daría debate en protesta porque el peronismo no aceptaba incluir en el temario el tema de las ejecuciones hipotecarias.

El Ari de Elisa Carrió y los socialistas, sus aliados, anticiparon que se abstendrán en lo referente a la renuncia de Duhalde y el nuevo cronograma porque envilece el proceso democrático al supeditarse a los intereses del peronismo.

Pero reclaman también una ley para una solución definitiva al problema de los deudores hipotecarios.

El FMI advirtió al Gobierno que si el Parlamento aprueba un instrumento de esa naturaleza que desconozca la ley de quiebras, dará por terminadas las negociaciones para reprogramar los vencimientos con organismos multilaterales de crédito por 18 mil millones de dólares.

El hecho que el Gobierno no pagó un documento vencido al Banco Mundial por 805 millones de dólares, endureció las negociaciones e incluso las autoridades españolas criticaron duramente la actitud argentina. Altos funcionarios no creen ahora que el acuerdo con el FMI esté cerca.

El peronismo frustró una sesión especial para debatir frenar juicios hipotecarios. Carrió advirtió que «el Parlamento se reúne sólo cuando hay problemas políticos pero no cuando hay problemas que afectan a miles de deudores hipotecarios».

El radicalismo presentó, al igual que otros bloques, proyectos para establecer una mediación previa a los remates y apunta a buscar una solución de fondo que equilibre la situación de los deudores con los acreedores.

Complicaciones. *

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