Jiang Zemin
PEKIN, AFP
Considerado número uno temporal en 1989 por numerosos observadores chinos y extranjeros, Jiang Zemin, de 76 años, ha permanecido trece años al frente de China y puede que no haya dicho todavía su última palabra.
Sustituido seguramente este viernes por el vicepresidente Hu Jintao, el líder de la «tercera generación» de dirigentes comunistas y secretario general del Partido Comunista chino (PCC) acumula también los cargos de presidente de la República y jefe de las Fuerzas Armadas (presidente de la Comisión Militar Central).
Más allá de la función o funciones oficiales que ocupe en el futuro, querrá sin duda seguir siendo el patrón de verdad, como hizo Deng Xiaoping, que lo propulsó en 1989, después de la represión de Tiananmen, para poner un poco de orden en una China al borde del caos y luego profundizar las reformas económicas.
«Una vez que Jiang se retire completamente del escenario, permanecerá detrás del telón unos años para dirimir las cuestiones sensibles», vaticina Ding Xueliang, un ex politólogo de Pekín basado hoy en día en Hong Kong.
«Si Jiang se conserva en buena salud durante diez años, se le planteará un gran problema a Hu Jintao», el probable nuevo número uno, afirma Ding.
Poco conocido de los chinos en el momento de acceder al poder, este ingeniero eléctrico oriundo de Yangzhu (provincia de Jiangsu, este), amante de la música clásica y pianista aficionado, según la biografía oficial, es objeto frecuente de chistes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad