La admisión de capitalistas en PC chino supone un gran giro ideológico
PEKIN, AFP, ANSA
«Es una transición hacia el poscomunismo, hacia un autoritarismo capitalista y nacionalista», declaró Jean-Pierre Cabestan, un experto de China en Hong Kong.
Además de los campesinos, obreros, militares e intelectuales, la enmienda que el decimosexto Congreso adoptó el jueves permite «a todo elemento avanzado de otras clases sociales» adherir al partido, que se convierte en la «vanguardia de la clase obrera china, del pueblo chino y de la nación china».
Las empresas públicas fueron dirigidas durante muchos años por los secretarios del partido, pero en la década de 1990 se empezó a aceptar a cuentagotas a los empresarios privados. El 1º de julio de 2001, el presidente Jiang Zemín pronunció un discurso acogiendo oficialmente a esos patrones en la organización.
Ideológicamente, abrir el partido a los patrones constituye un giro forzoso ya que «el objetivo final del PCC» sigue siendo «la realización del comunismo», según la carta. Pero «si no hay más lucha de clases, no habrá comunismo», destacó Cabestan.
El PCC «finge ser el partido de los obreros y de los campesinos, cuando en realidad se convirtió en el partido de los patrones y de la elite», agregó el profesor, explicando que ese cambio ideológico «acarrea también riesgos» con un aumento del desempleo y de las desigualdades en la sociedad china. El poder chino está también motivado por aspectos económicos. «Los dirigentes chinos se dan cuenta cada vez más de la importancia de los empresarios privados para promover las reformas estructurales», según Robert Subbaraman, analista de Lehman Brohters en Tokio.
Por su parte, los recién llegados al partido manifestaban su satisfacción por una medida que consolida su posición en la nueva sociedad, aunque no todos tienen pensado afiliarse.
«Esto significa que la economía privada tiene ahora el mismo estatuto que la economía pública», estimó Huang Fajing, patrón de una fábrica de mecheros en Wenzhu, la cuna del capitalismo en la China popular. «En la etapa actual, el partido reconoce la existencia de una economía capitalista, aunque no lo diga abiertamente», agregó Huang, quien piensa adherirse al partido «porque sería bueno para mi empresa, y me permitiría prestar todavía más servicios a mi país». *
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