Protestas antiglobalización en Sydney

En el marco de este encuentro de dos días, varios cientos de manifestantes antiglobalización desfilaron este jueves en las afueras del lugar donde se lleva a cabo la reunión ministerial.

Bajo el auspicio del nuevo director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el tailandés Supachai Panitchpakdi, los 25 ministros de Comercio presentes debatían la cuestión de las subvenciones a la agricultura.

Hace un año, en Doha (Qatar), los 142 Estados miembros de la OMC lanzaron un nuevo ciclo de negociaciones comerciales, llamado el «Doha Development Agenda», que estuvo a punto de fracasar a raíz de la cuestión agrícola.

La disputa tuvo como protagonistas a Europa, que se niega a sacrificar sobre el altar del libre comercio sus subvenciones a la exportación de productos agrícolas, y a los partidarios de la eliminación de esas ayudas, como los exportadores del grupo Cairns (Brasil, Australia y Canadá, entre otros países), apoyados por Estados Unidos.

En Sydney, los mismos protagonistas podrían volver a enfrentarse a raíz del ritmo a adoptar para la supresión total de esas subvenciones, ya que el acuerdo de Doha menciona que la eliminación de las ayudas está supeditada «al resultado de negociaciones».

El ministro australiano de Comercio, Mark Vaile, indicó este jueves que la reunión tenía dos objetivos principales: llevar a dos grandes productores agrícolas como Europa y Japón a reducir sus subvenciones a la agricultura, y encontrar un acuerdo sobre los medios para que los países en vías de desarrollo accedan a medicamentos baratos para enfrentar pandemias como el sida.

El miércoles, desde Nueva York, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, invitó a los ministros de Comercio a encontrar un acuerdo sobre los medicamentos antes de fin de año, plazo fijado en Doha.

El acuerdo de Doha prevé que países en vías de desarrollo, afectados por pandemias, puedan invocar la emergencia sanitaria para fabricar medicamentos genéricos. Pero esos países no tienen, en este momento, la posibilidad de exportar medicamentos genéricos a naciones más pobres, que no poseen la capacidad de fabricarlos.

En las afueras del edificio que alberga la reunión, cientos de manifestantes antiglobalización perturbaron el tráfico durante cinco horas en el centro de Sydney. Unos quince manifestantes fueron detenidos, mientras que una periodista australiana fue trasladada al hospital tras haber sido golpeada por los caballos de la policía montada durante una carga lanzada contra la multitud. *

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