El Parlamento iraquí aconseja rechazar la resolución 1441 de ONU
«La comisión de Relaciones Exteriores y árabes del Parlamento recomienda a los dirigentes iraquíes que rechacen la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU, que es injusta», anunció el presidente de esa Comisión, Salem Al Kobaissi, durante una sesión abierta a la prensa extranjera.
El parlamento iraquí fue convocado por el presidente Saddam Hussein para «estudiar» la resolución y someter sus conclusiones al Consejo de dirección de la revolución, el órgano de gobierno iraquí con mayor poder, presidido también por Hussein.
Kobaissi aseguró que el Parlamento daba «todo su apoyo a las decisiones que adoptó y adoptará» Hussein por el bien de Irak.
«Le recomendamos que dirija la vida política en Irak para actuar como él crea conveniente con el fin de defender a su pueblo», añadió.
El presidente del parlamento iraquí Saadun Hammadi indicó después de la intervención de Kobaissi que la resolución será estudiada hasta el martes.
Las autoridades iraquíes calificaron la 1441 de «mala e injusta», aunque anunciaron que la examinaban «con tranquilidad», dejando entrever que se resignarían a aceptarla.
Según un alto cargo del partido Baas en el poder, Saad Kassem Hammudi, Bagdad tiene interés en cooperar con los expertos en desarme «como ya hizo en el pasado» para lograr el levantamiento del embargo impuesto a Irak desde hace doce años.
Todo apunta a que Bagdad acabará plegándose a las exigencias de la resolución siguiendo las recomendaciones de todos sus vecinos árabes, deseosos de evitar por todos los medios dar pretextos a Estados Unidos para llevar a cabo una operación armada.
Irak tiene de plazo hasta el 15 de noviembre para pronunciarse sobre la resolución, aprobada por unanimidad en el Consejo de Seguridad de la ONU, que endurece el régimen de inspecciones del armamento iraquí y es su «última oportunidad» para deshacerse de su arsenal y evitar así una guerra.
Temiendo una acción militar estadounidense, el diario gubernamental Al Jumhuriya pidió a los árabes que atenten contra los intereses de Estados Unidos si ese país ataca a Irak.
Mientras, Washington prosigue su campaña de advertencias contra el régimen de Saddam Hussein, el presidente estadounidense George W. Bush reiteró este lunes las amenazas de una intervención militar, dos días después de que el diario New York Times informara de la existencia de un plan de ataque que movilizaría a unos 250.000 soldados.
«Si la acción militar se vuelve necesaria para nuestra propia seguridad, vamos a utilizar toda la fuerza y poder de Estados Unidos y vamos a triunfar», dijo Bush, agregando que Washington no será paciente con el régimen iraquí porque su desarme «es una tarea urgente para Estados Unidos y para el mundo».
«Irak se comprometió a desarmarse hace más de una década. Ha sido una década de engaños sistemáticos, obligaciones incumplidas y violaciones sin condena. Esos juegos han terminado», declaró Bush.
Otros dirigentes estadounidenses amenazaron a Irak con una intervención militar. Washington «no necesita permiso de la ONU» para atacar a Irak, declaró el secretario general de la Casa Blanca, Andrew Card, al canal de televisión NBC.
Lo mismo opina el ministro de Defensa británico Geoff Hoon: Estados Unidos no requiere «necesariamente» del visto bueno o la orden de la ONU para llevar a cabo una intervención militar en Irak, dijo.
En caso de intervención, Washington tendrá que prescindir de la ayuda de Alemania, cuyo ministro de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, reiteró el lunes en Madrid que su país no participaría en una guerra contra Irak.
Por su parte, el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, declaró que pedirá a la ONU la inclusión de árabes en el equipo de expertos encargados del desarme iraquí. *
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