Bush lanzó carrera para 2004 prometiendo seguridad
«Las elecciones pueden haber pasado, pero la amenaza terrorista sigue siendo real», dijo Bush en una rueda de prensa en la Casa Blanca que constituyó su primera aparición pública después de los comicios.
El martes, el Partido Republicano de Bush retuvo el control de la Cámara de Representantes y recuperó la mayoría en el Congreso, en un suceso que muchos coinciden en señalar estuvo apoyado en la popularidad del presidente, que se disparó precisamente después de los atentados del 11 de setiembre del año pasado y del lanzamiento de la guerra contra el terrorismo.
Sobre el nuevo Departamento de Seguridad Interior, una agencia de enormes proporciones que absorberá numerosas funciones de otros ministerios, Bush pidió a los legisladores que no esperen a 2003 y que aprueben definitivamente su creación en la sesión poselectoral que comienza la semana próxima.
«Lo quiero hecho, es una prioridad», exigió Bush.
En sus comentarios de apertura, el presidente hizo un llamado a mantener el espíritu de «cooperación bipartidaria» que hasta ahora le había dado buenos frutos en el parlamento.
Esto para algunos analistas representó uno de los puntos débiles de los demócratas, quienes no venían ejerciendo una fuerte crítica a la Casa Blanca.
Bush felicitó a «los millones de votantes de todo el país y de todo el espectro político que concurrieron a las urnas» y afirmó que, «en un tiempo en que nuestras libertades están siendo atacadas, es más importante que nunca que los ciudadanos ejerciten los derechos y responsabilidades de la democracia».
«Ahora que los votantes hablaron» –agregó–, «llamo a los miembros de los dos partidos políticos a actuar juntos para hacer cosas por el pueblo estadounidense».
Para el presidente, además del superministerio, esas cosas incluyen también los problemas económicos, que la Casa Blanca quiere enfrentar con –entre otras medidas– un nuevo paquete de «estímulo» y la aprobación definitiva de los recortes de impuestos, pero para los próximos diez años. «Tenemos la responsabilidad de reforzar la economía para que la gente pueda conseguir empleo», dijo Bush, quien aseguró que su gobierno está «trabajando para mantener esta economía en movimiento».
El presidente estimó ante la prensa que «muchos de los indicadores fundamentales de la economía son buenos», y señaló que los intereses están bajos–» por lo que los estadounidenses pueden comprar más viviendas»–, al igual que la inflación, «lo que permite que los salarios duren más».
Y si bien aseguró que la economía estadounidense «salió de la recesión y está creciendo», Bush reconoció «no estar satisfecho, porque sé que lo podemos hacer mejor».
«Debemos tener una economía que crezca a un ritmo más rápido y más fuerte para que los norteamericanos puedan conseguir un empleo», insistió.
Luego de reconfirmar la confianza en su equipo económico –que «pasó por momentos verdaderamente difíciles, como la recesión, los ataques terroristas, los escándalos en las corporaciones»–, Bush se lanzó de lleno en la carrera hacia la reelección en las presidenciales de 2004.
«Si decido presentarme –dijo en un poco creíble tono potencial–, mantendré al vicepresidente Cheney como mi compañero de fórmula».
Cheney –cuya presencia en el boleto republicano de 2004 había sido puesto en duda– «está haciendo un excelente trabajo», dijo Bush, quien confesó que aprecia «su consejo y su amistad».
«El es un excelente vicepresidente y no veo por qué haya alguna razón para que yo cambie», dijo Bush, quien en este momento disfruta una verdadera luna de miel con los votantes estadounidenses, quienes se mostraron en efecto identificados con su agenda política.
Los demócratas norteamericanos, en desbandada tras el duro revés electoral del martes, ven emerger a la diputada californiana Nancy Pelosi como posible sucesora de Dick Gephardt, que presentó ayer su renuncia al cargo de jefe de bancada en la Cámara de representantes.
A pesar de todo no faltan los que ya intentan posicionarse para las presidenciales de 2004, aunque el entusiasmo de algunos potenciales candidatos se enfrió ante la perspectiva de tener que enfrentar a un George W. Bush fortalecido después de la consulta del 5 de noviembre.
Pelosi está en la primera línea para suceder a Dick Gephardt como líder de los demócratas en la Cámara, cuando el diputado de Missouri deje el cargo en ocasión del nuevo congreso de enero próximo. *
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