Irak: ONU tiene nueva propuesta
Al día siguiente de la resonante victoria en las elecciones de mitad de término, la Administración Bush busca la aprobación final tras ocho semanas de áspero debate con quienes temen que la resolución detone una nueva guerra contra Irak.
El embajador británico ante la ONU, Jeremy Greenstock, dijo que todos los miembros traerán el jueves instrucciones de sus capitales, mientras su colega estadounidense, John Negroponte, aludió a «la última oportunidad de que Irak cumpla con sus compromisos… (o si no) habrá serias consecuencias».
A continuación, el embajador de Francia ante la ONU, Jean-David Levitte, reconoció el estrechamiento de las diferencias de su país con el borrador estadounidense, e hizo hincapié en «la última oportunidad», lenguaje, dijo, que necesita ciertas garantías antes de que «logre nuestro endoso».
Antes de participar en la reunión del Consejo, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo que «las discusiones se están dando dentro de un muy buen espíritu y creo que estamos haciendo progresos. Siempre sostuve que era importante que el Consejo hablara con una sola voz y espero que todos busquen un amplio consenso», añadió Annan.
El texto exige a los inspectores de armas informar al Consejo de Seguridad cualquier inconveniente de Irak con sus obligaciones para el desarme.
Amenaza a Irak con «serias consecuencias» y afirma que una falla en el cumplimiento constituirá «otra flagrante violación» de los acuerdos del cese del fuego de la Guerra del Golfo de 1991, párrafo que puede ser interpretado como una licencia para el empleo de la fuerza. Es la tercera revisión del documento que inicialmente había sido rechazado por los otros tres de los cinco miembros permanentes del Consejo, Rusia, China y Francia. Con distintos matices, los tres objetaron el lenguaje del borrador, y la perspectiva de que dejaba abierta a cualquiera de los 15 miembros del cuerpo de llevar a cabo un ataque militar, sin la consulta explícita de la ONU, ante una violación iraquí del proceso de inspecciones.
El miércoles, Francia y Rusia dijeron que el borrador revisado de resolución para el desarme iraquí se había aproximado a sus respectivas posiciones y distendieron su fuerte oposición a un presunto recurso automático a una acción militar.
En efecto, el lenguaje del documento fue sustancialmente modificado desde cuando la resolución fue introducida a mediados de octubre. Sin embargo, funcionarios estadounidenses dijeron que la esencia del proyecto sigue siendo el mismo: duras y nuevas inspecciones de armas junto con la amenaza de «serias consecuencias». *
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