Uno de los aliados del presidente Cardoso

Lula quiere en el gobierno al PMDB

En las últimas semanas, el presidente electo se ha acercado al PMDB para proponerle que integre su gobierno.

En lo que los analistas califican de paso previo a la futura alianza, los presidentes de ambos partidos, José Dirceu del Partido de los Trabajadores de Lula y Michel Temer (PMDB) acordaron una estrategia conjunta para conquistar las presidencias de la Cámara de Diputados y el Senado.

El PT presentará un candidato a la presidencia de la Cámara, donde con 91 de los 513 diputados se convirtió en estas elecciones en el mayor partido, mientras que el PMDB disputará la presidencia del Senado, donde tiene la mayor bancada con 21 escaños.

A pesar de que el acuerdo no hace más que cumplir una tradición del Congreso, en el que el partido más representado indica el nombre del presidente, los analistas de la consultora Goes&Consultores Asociados consideran que este pacto «produce las condiciones simbólicas para escenarios de efectiva complicidad política».

La víspera, Dirceu volvió a indicar lo que será el futuro gobierno: «más amplio que el partido (PT) y más amplio que la izquierda».

Hasta el momento, el PMDB es el único gran partido que apoyó al socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso durante sus ocho años de gobierno que no ha decidido qué papel adoptará en el gobierno de Lula.

Tanto el Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB) como el Partido del Frente Liberal (PFL, derecha) harán oposición «constructiva» al futuro gobierno, aunque en este último también hay una profunda división y algunos nombres de peso, como los nuevos senadores Antonio Carlos Magalhaes y Roseana Sarney apoyaron a Lula.

Los dos partidos ya han empezado a secundar desde la oposición, algunas de las reivindicaciones planteadas por el PT como la subida del salario mínimo de los 200 reales (57,1 dólares) actuales a 68,5 dólares y la reducción de la alícuota actual del 27,5% del impuesto de la renta; temas de los que ahora no quiere oír hablar dada la limitación presupuestaria.

Aunque la ejecutiva del PMDB decida su participación en el futuro gobierno de Lula como éste insiste, la última palabra estará en manos de una Convención extraordinaria que el partido tendrá que convocar.

Después de que en las elecciones un sector importante apoyó a Lula, en detrimento del candidato oficialista José Serra, con el que el PMDB concurría en alianza, el partido centrista está fuertemente dividido.

Algunos sectores, como el senador y ex presidente José Sarney (1985-89), apoyaron a Lula en las elecciones presidenciales, así como los gobernadores electos Roberto Requiao (Paraná) o Luiz Henrique da Silveira (Santa Catarina).

Sarney, que aspira a convertirse en el próximo presidente del Senado, lo que agrada a pocos miembros del partido, declaró la víspera que por una cuestión de «prudencia» el partido debe apoyar al presidente electo.

«El país atraviesa un momento excepcional de su política. Es necesaria prudencia y espíritu público. En este momento, para el bien del país, debemos estar unidos y apoyar al presidente Lula, que tendrá grandes dificultades», dijo.

El senador y ex ministro de Cardoso Ney Suassuna dijo antes de iniciar la reunión de la ejecutiva que la tendencia del partido es decidirse por el apoyo a Lula, aunque sin participar en el gobierno. *

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