El Consejo de Seguridad sigue sin definir su voto en torno a Irak
El resultado del esperado voto del Consejo de Seguridad de la ONU respecto a un proyecto de resolución sobre el desarme de Irak todavía está en duda, al inicio de una semana que puede ser crucial en las negociaciones al respecto.
Los miembros permanentes del Consejo han progresado mucho en seis semanas de negociaciones pero aún persisten diferencias fundamentales entre Estados Unidos, que impulsa una nueva y dura resolución sobre Irak, y otros países que se oponen, dijo un diplomático del Consejo.
El mayor problema para ese consenso es la oposición de Francia y Rusia a que se declare a Irak «en violación material» de resoluciones previas y que se advierta que ya enfrenta «serias consecuencias» por no cumplirlas.
París y Moscú afirman que esa terminología contiene «un gatillo oculto» que puede autorizar el uso automático de la fuerza militar.
El borrador de EEUU ordena inspecciones más estrictas que las que se hicieron en Irak entre 1991 y 1998, cuando los inspectores abandonaron el país en medio de un escándalo por acusaciones de espionaje y previo a un bombardeo estadounidense y británico para tratar de obligar el retorno de los expertos.
También amenaza al régimen del presidente iraquí Saddam Hussein con «serias consecuencias» si vuelve a obstruir las inspecciones.
El embajador de EEUU en la ONU, John Negroponte, debe regresar el lunes al Consejo con un borrador enmendado, que tome en consideración los comentarios hechos por otros miembros permanentes en cuatro rondas de negociaciones desde el pasado 23 de octubre.
Para adoptar cualquier resolución se requiere el voto de nueve de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, y los funcionarios estadounidenses se esfuerzan desde la semana pasada en convencer a los periodistas de que ya tienen el apoyo que necesitan. Entre quienes apoyan a EEUU se encuentran Gran Bretaña y siete de los 10 países miembro del Consejo, elegidos rotatoriamente por dos años, dijeron los funcionarios. Agregaron que Estados Unidos «pellizcará» el texto, sugiriendo de esa manera que los cambios que se le harán al borrador serán menores.
Pero los diplomáticos franceses sostienen que si no se le hacen enmiendas fundamentales al texto, ocho de los miembros del Consejo (cinco no permanentes y tres permanentes, con poder de veto –Francia, China y Rusia–), lo rechazarán. *
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