Republicanos y demócratas en busca de la mayoría
Durante los últimos días, republicanos y demócratas han hecho todo lo posible para movilizar a los electores: propaganda política televisada, puerta a puerta, marketing telefónico y participación de los pesos pesados de los dos partidos, incluyendo al presidente George W. Bush y el ex presidente Bill Clinton.
Como en 2000, ningún experto se anima a predecir qué partido será el triunfador en un país dividido políticamente casi en partes iguales y con un electorado poco entusiasta.
Los 435 escaños de la Cámara de Representantes (actualmente con una mayoría de seis bancas a favor de los republicanos) serán renovados totalmente, al igual que 34 de los 100 escaños del Senado, actualmente con mayoría demócrata mínima.
Además, 36 de los 50 gobernadores estatales –habitual cantera de futuros candidatos a la Presidencia– también serán elegidos o reelegidos.
De acuerdo a lo anticipado por los sondeos, es en este ámbito en el que los demócratas tienen mejores perspectivas.
Los republicanos esperan capitalizar la popularidad de su presidente, quien ha encabezado la campaña y que goza de una aprobación a su gestión de un 60%, a pesar de que ese nivel está a la baja.
Durante los últimos días, Bush inició una impresionante maratón electoral en unos 15 estados para apoyar a los candidatos republicanos más comprometidos.
Los demócratas, por su lado, esperan aprovechar el mal momento de la economía, los escándalos financieros y de corrupción que acosan al Gobierno, y apuntar a las preocupaciones constantes de los votantes: educación, salud y pasividades.
El partido opositor admite, sin embargo, que ve difícil la posibilidad de retomar el control de la Cámara de Representantes, por lo que todos los ojos se dirigen al Senado.
Allí se espera una batalla cerrada, particularmente en seis estados que pueden cambiar el equilibrio del control de esa cámara en uno u otro sentido.
Las principales amenazas para los republicanos están presentes en los estados de Arkansas, Colorado y New Hampshire. Las mayores amenazas para los demócratas se dan en los estados de Dakota del Sur, Missouri y Minnesota.
Pero la situación política cambió radicalmente en este último estado, por la muerte accidental del senador demócrata Paul Wellstone el 25 de octubre, quien fue reemplazado rápidamente por el ex vicepresidente Walter Mondale, de 74 años.
La más reciente encuesta le da a este último político una ligera mayoría sobre el candidato republicano Norm Coleman. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad