Actúe rápido o lo abandonamos, advierte Wall Street a Lula da Silva

Mientras el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, disfruta aún su victoria en las elecciones del domingo pasado, los inversores advierten: actúe rápido para crear confianza o se acaba la luna de miel.

Wall Street quiere señales más claras de que el líder sindicalista, quien procede de la izquierda radical, pero recientemente ha moderado su discurso, continuará la reforma fiscal y de seguridad social, medidas necesarias para poner en orden la casa en materia fiscal.

De lo contrario, la mayor economía de América Latina podría enfrentar una crisis de deuda que seguramente estremecería a la región, ya sumida en problemas, opinaron analistas. Lula asume la presidencia el 1 de enero.

«En algún momento en la primera mitad del 2003, el destino de Brasil va a ser mucho más claro», dijo Carl Ross, jefe de investigación de bonos latinamericanos de Bear Stearns & Co.

«O el país entra en un círculo virtuoso de tasas de interés más bajas, una moneda estable y progreso legislativo hacia reformas, o los escépticos dominan y las tasas de intereses siguen altas», dijo. «Entonces, la reestructuración de la deuda o el uso de una política económica no ortodoxa se hacen mucho más probables».

Las tasas de interés subieron y el valor de la moneda brasileña, el real, BRBY , cayó cuando Lula, del Partido de los Trabajadores, se perfiló como un fuerte candidato frente José Serra, el político que el gobierno de Fernando Henrique Cardoso respaldaba para la presidencia. Lula, antes rechazado por Wall Street por haber impulsado una reestructuración de los bonos del país, ganó fácilmente la segunda vuelta electoral el domingo ante Serra.

Lula había perdido tres elecciones presidenciales previas antes de moderar su retórica socialista para la campaña de este año.

Los inversores están ahora esperando que el mandatario electo anuncie políticas e integrantes del futuro gabinete que garanticen la continuidad de las reformas económicas de libre mercado.

Tras asumir su cargo, Lula tendrá «un mes para mostrar que un gobierno del propio Partido de los Trabajadores puede hacer las cosas correctamente», dijo Graham Stock, jefe de estrategia soberana para América Latina en JP Morgan.

«Pero si Brasil aún tienen esos niveles de tasas de interés reales para fines de enero, la presión sobre la economía real será tan grande que será difícil verlos dándoles un vuelco a la situación», advirtió.

El riesgo país de Brasil, el interés adicional que una nación debe pagar para pedir dinero prestado, comenzó el año con 8,63 puntos porcentuales sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, de acuerdo con el Indice Plus del mercado de bonos emergentes (EMBI+) JP Morgan.

El riesgo país mejoró a 7 puntos porcentuales a mediados de marzo, antes de que aumentaran los temores de que Lula llegara al gobierno.

El riesgo país de Brasil llegó a un dañino índice de 24,36 puntos porcentuales a fines de septiembre, reduciendo el crecimiento económico al hacer casi imposible que compañías brasileñas pidieran préstamos. Pero disminuyó a 17,4 puntos porcentuales al cierre de las operaciones del jueves.

En el centro del problema está la enorme deuda pública de Brasil, de 260.000 millones de dólares.

Algunos analistas dicen que observarán la moneda de Brasil para ver si aparecen las primeras señales de que se está recuperando. El real se ha valorizado ligeramente frente al dólar esta semana, pero tiene un largo camino por recorrer antes de recuperar el terreno perdido.

Un real más fuerte sería una buena noticia para los tenedores de bonos brasileños, porque reduce el costo de servir la pesada carga de deuda vinculada al tipo de cambio.

Lawrence Krohn, jefe de investigación de deuda soberana latinoamericana en ING Financial Markets, dijo que espera que la economía de Brasil –medida por las tasas de interés, el crecimiento económico y el acceso al capital extranjero– aún estará envuelta en problemas cuando Lula llegue al palacio de gobierno Planalto.

Sin embargo, si la moneda sigue fortaleciéndose entre este momento y el día de su toma de posesión, el próximo presidente de Brasil podría evitar una crisis, dijo Krohn.

«Al menos entonces Lula tendrá una oportunidad de probarse a sí mismo», agregó. «Si los mercados se vuelven contra él ni siguiera tendrá una oportunidad. Será enterrado por los problemas económicos desde el inicio», dijo Krohn.

A pesar de su alza esta semana del 2,7 por ciento, el real sigue estando más de 36 por ciento más débil frente al dólar con respecto a fines del año pasado. *

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