Casi 40 personas, entre niños y maestros, quedaron enterradas bajo una escuela derrumbada

Al menos 13 niños y dos mujeres mueren en terremoto en Italia

Al menos 15 niños pueden estar sepultados todavía en los escombros, precisaron.

Los niños murieron al derrumbarse la parte vieja de la escuela de este pueblo, construida en 1953, a causa de un temblor de 5,4 grados Richter que la mañana del jueves arrasó la provincia de Campobasso. La localidad más afectada fue San Giuliano di Puglia.

Los niños que se encontraban en la parte más reciente, inagurada el pasado mes de septiembre, no sufrieron ningún daño porque esta ala del edificio resistió el terremoto.

Casi cuarenta personas, entre niños y maestros, se encontraban aún bajo los escombros y los socorristas escarbaban con las manos para evitar que se derrumben otras partes del edificio.

Los socorristas contaron que se escuchan quejidos y que numerosos niños están aún vivos y responden a los llamados porque el piso de madera, al derrumbarse, formó una especie de cúpula que les protege. En el lugar se vivían escenas de desesperación protagonizadas por los padres de los niños sepultados bajo los escombros.

Según las autoridades de Molise, en los otros pueblos afectados por el terremoto, es decir Bonefro, Larino, Santa Croce di Magliano y Colletorto, no hay víctimas mortales, sólo heridos y cuantiosos daños materiales.

En el gimnasio de San Giuliano yacían alineados los cadáveres de los niños y de las dos mujeres, de 56 y 90 años, que murieron en sus domicilios respectivos.

Los equipos de rescate seguían trabajando de noche, en una carrera contra la muerte, gracias a la luz de células fotoeléctricas para remover los escombros. Mientras, las ambulancias partían hacia los hospitales de la región.

Unas treinta personas fueron rescatadas con vida hasta ahora.

La costumbre de celebrar la fiesta de Halloween, importada recientemente en Italia, impidió que el derrumbe de la escuela de San Giuliano fuera aún más trágico, ya que la mayoría de los jóvenes estudiantes se encontraban en el jardín del colegio, construido en 1953.

Toda Italia seguía con preocupación el drama de los niños sepultados dentro de la escuela. El Papa Juan Pablo II manifestó su «gran aprensión» por los niños, informaron fuentes vaticanas.

El jefe del Gobierno, Silvio Berlusconi, que se trasladó este mismo jueves en la noche a San Giuliano di Puglia, declaró el «estado de emergencia» en la provincia.

El sismo se sintió en casi toda la península, desde Campaña, Toscana, Emilia Romaña, Lazio e incluso en Croacia. El epicentro del temblor fue ubicado al nordeste de Campobasso, a 226 km al sureste de Roma.

Además, durante toda la jornada continuaron registrándose réplicas en todo el sur de la península, según informó el Instituto Nacional de Geofísica.

Se trata del mayor temblor registrado hasta ahora en la región, entre las más pobres de Italia.

El miedo a que se repita el fuerte terremoto de 1980 que destruyó la región de Irpina, al sur de Nápoles, dejando 2.735 muertos y miles de heridos, provocó escenas de pánico en Avellino, donde se registraron varios sismos de distinta magnitud.

Según estimaciones del cuerpo forestal, el 70% de las viviendas ubicadas en las cercanías del epicentro, resultaron gravemente dañadas y al menos 2.500 personas quedaron sin techo.

El terremoto se produjo dos días después de una serie de temblores registrados en varios poblados de Sicilia, isla al sur de Italia, donde el domingo entró en actividad el volcán Etna, el más antiguo y activo de Europa. El volcán, que al parecer volvió a dormirse después de la espectacular erupción registrada el domingo, seguía dejando escapar una nube de ceniza negra encima de la ciudad de Catania, lo que alarmaba a las autoridades sicilianas, que deben alojar a las cerca de 10.000 personas que quedaron sin techo por el sismo del martes. *

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