Pedirá al organismo un adelanto de U$S 4.000 millones

El PT apuesta a una revisión del acuerdo con el FMI

El Partido de los Trabajadores (PT) planea proponer algunos cambios en el proyecto de presupuesto que discute el Congreso, que le permitan garantizar fondos para los planes sociales y para proponer un nuevo salario mínimo, que fueron sus promesas de campaña.

El miércoles, la comisión de Presupuesto del Congreso le dio plazo al PT hasta el 13 de diciembre para definir los cambios que quiere aplicar al actual proyecto, enviado por el gobierno saliente del presidente Fernando Henrique Cardoso.

A partir del 11 de noviembre comenzará la primera revisión del acuerdo con el FMI, en la que los técnicos del PT fueron invitados por el gobierno de Cardoso a participar como observadores, dado que las metas fiscales que se acordarán influirán en el gobierno de Lula, que comienza el 1º de enero.

El PT trabaja con la perspectiva de que en la revisión de metas el FMI acepte una reducción del «piso» de reservas líquidas, hoy de 15.000 millones de dólares, y que adelante la próxima parcela de 4.000 millones de dólares, prevista para marzo.

Según los hombres de Lula, ese sería un «oxígeno financiero» necesario para el cambio de gobierno y pieza clave en una estrategia de gradual recuperación del valor del real frente al dólar, lo que aliviaría a las empresas endeudadas en dólares.

Por eso Lula decidió esperar al resultado de las negociaciones con el FMI para decidir el nivel de corte de gastos que impulsará en el nuevo presupuesto, lo que promete al PT difíciles tratativas en su nuevo rol «oficialista».

Los congresistas petistas deben oponerse ahora a las reducciones del impuesto a la renta propuestas en el presupuesto y ya advierten que «será muy difícil» alcanzar un salario mínimo de 240 reales, hoy 65 dólares.

El actual proyecto de presupuesto propone una reducción del 27,5 al 25 por ciento de la alícuota para el impuesto de rentas a las personas físicas, que implicará una caída de casi 550 millones de dólares en la recaudación en 2003.

Los colaboradores de Lula se encuentran en la difícil posición de tener que actuar ya como si fueran gobierno, cuando aún faltan dos meses para la asunción del líder del PT.

«No hay cómo reducir la carga tributaria», advirtió Antonio Palocci, coordinador de los equipos de transición del PT con el gobierno de Cardoso.

Para Palocci, señalado como probable ministro de Planeamiento del gobierno de Lula, «Brasil no está en condiciones de convivir a corto plazo con una carga tributaria menor de la que existe hoy».

Por su parte, el diputado Joao Paulo, líder de la bancada petista y principal negociador de Lula en el Congreso, recordó que el nuevo gobierno sólo asumirá en enero y que el actual presupuesto fue elaborado por la actual administración.

«Este presupuesto fue hecho por el gobierno de Cardoso. Vamos a proponer algunos cambios, pero este no será el presupuesto de Lula. Sólo el de 2004 tendrá la cara del nuevo gobierno, y nacerá con una nueva política económica», dijo Joao Paulo. *

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