El ALCA entra en la fase decisiva de su negociación

El ALCA entra a partir de hoy viernes en una fase decisiva, con la reunión de ministros de 34 países americanos que marcará el inicio de la presidencia conjunta de Estados Unidos y Brasil, cuyas diferencias comerciales podrían dificultar el avance de las negociaciones.

El jueves los viceministros y técnicos afinan la Declaración de Quito, que será puesta a consideración de los ministros del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) para su aprobación final, en su reunión del viernes.

Un miembro de las negociaciones, que requirió el anonimato, señaló a la AFP que las discusiones han estado centradas en la petición de varios países de menor desarrollo para que en el acuerdo del ALCA se considere un acceso a los mercados que considere su desventaja frente a las grandes potencias de la zona.

Este punto busca proteger a las naciones más pequeñas frente a las grandes economías con miras al ALCA, un gran acuerdo que pretende convertir en una zona de libre comercio a todo el continente americano, salvo Cuba, a más tardar en 2005.

También indicó este negociador que existen diferencias en cuanto al proteccionismo y los subsidios, temas que han sido motivo de protesta de parte de los países latinoamericanos, que consideran que Estados Unidos mantiene estas prácticas, que sin embargo rechaza públicamente.

En medio de este debate se realizará la reunión ministerial de Quito, que marcará el final de 18 meses de presidencia de Ecuador en el ALCA y el comienzo de una presidencia compartida entre Estados Unidos y Brasil. Esta presidencia irá hasta el comienzo de 2005, cuando se prevé el final de las negociaciones del ALCA.

Estados Unidos (que por sí sola retiene el 80% del PIB) del continente y Brasil, que de alguna manera ha tomado la vocería por los países latinoamericanos, han sostenido en los últimos meses serios enfrentamientos con respecto al ALCA.

A pesar de que en agosto pasado el presidente George W. Bush promulgó el «fast track» –un mecanismo considerado indispensable por los latinoamericanos para la negociación del ALCA– el ambiente en torno del acuerdo no se encuentra en su mejor nivel.

El fast track, ahora conocido como Autoridad de Promoción Comercial (TPA, por sus siglas en inglés) autoriza al presidente norteamericano durante cinco años a negociar acuerdos comerciales que los legisladores pueden aprobar o rechazar, pero no modificar.

Mientras que los estadounidenses no sólo propugnan por un ALCA tan amplio como sea posible, Brasil ha denunciado el proteccionismo norteamericano como un factor que complica las negociaciones del ALCA.

Así lo ha manifestado el presidente Fernando Henrique Cardoso, quien termina su período el próximo 1 de enero. Su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva, ha denunciado igualmente el ALCA, al que considera anexionista.

Los brasileños han denunciado de manera reiterada que las tendencias proteccionistas de Estados Unidos se incrementaron recientemente, llevando a imponer tarifas punitivas de hasta 30% a las importaciones de acero y 27% a las de madera, y a aumentar en casi 80% los subsidios a la agricultura.

El aumento de los subsidios agrícolas contradice frontalmente el compromiso de negociar su reducción y eventual eliminación, firmado por Washington en noviembre pasado en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Brasil ha llegado a amenazar veladamente con retirarse del ALCA, lo que llevó al representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Zoellick, a señalar que si algún país quiere quedarse fuera el ALCA, éste se creará con los demás, y si las negociaciones se estancan, Washington buscará acuerdos bilaterales o con grupos de países, que ya han solicitado negociaciones de ese tipo con Estados Unidos. *

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