Manifiestan contra guerra en Irak en las narices de Bush
La manifestación, que tenía previsto dirigirse a la Casa Blanca por la tarde, concentró a mediodía a 100.000 personas, según los organizadores, y a 50.000 según periodistas en el lugar, mientras seguía llegando un buen número de personas.
La Policía no había divulgado ninguna estimación propia al respecto.
La protesta, convocada cerca del memorial en recuerdo a la guerra de Vietnam, comenzó hacia el final de la mañana con discursos y espectáculos musicales a cargo de grupos religiosos, sobre todo musulmanes, ex combatientes de la guerra del Golfo y personalidades como el reverendo Jesse Jackson.
«No a la guerra», «Detengan la guerra contra Irak», «Dinero para empleos, no para la guerra», «No a la sangre por petróleo», rezaban algunas de las pancartas que portaba la colorida multitud.
Varios carteles y frases estaban dedicados a criticar al presidente George W. Bush, quien convirtió la posibilidad de una guerra en Irak en un elemento central de su discurso y de la campaña de los comicios legislativos del 5 de noviembre.
«Tiren a Bush, no las bombas» o «cambien el régimen, voten a los demócratas», el partido opositor, podía leerse en otras pancartas que llevaban participantes de esta manifestación organizada por una coalición de grupos de defensa de los derechos civiles y por la justicia social, y organizaciones pacifistas.
«El eje del mal es Bush-Cheney-Rumsfeld» (el presidente, su vice y el ministro de Defensa), ironizaban los manifestantes en alusión a la expresión utilizada por Bush para referirse a Irak, Irán y Corea del Norte.
El ex fiscal general Ramsey Clark declaró en la tribuna que «es tiempo de cambiar de régimen» el leitmotiv de la administración Bush sobre Irak «pero aquí, en Estados Unidos».
«Es tiempo de liberar a Estados Unidos, Estados Unidos es una plutocracia», afirmó el ex ministro, convertido en una personalidad de la izquierda contestataria norteamericana.
«El plan de Bush consiste en apoderarse del petróleo iraquí en lugar de proponer un plan de energías renovables», estimó Hank Stone, un militante venido del estado de Nueva York.
Los organizadores calificaron la protesta antibélica como «la más grande» desde comienzos de los años 70. La manifestación estaba sembrada de banderas con símbolos de la paz, que recordaron a algunas manifestaciones contra la Guerra de Vietnam de los años 60 y 70, aunque de menores dimensiones. *
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