Lula bajo presión de ultras del PT
Lula Da Silva y sus compañeros están más viejos, prósperos y moderados y han hecho concesiones inéditas para ganar estas elecciones, pero los grupos más radicalizados aún tienen peso en el Partido de los Trabajadores y no están dispuestos a seguir en silencio si llegan al poder.
«El discurso light, rosado, de Lula me deja muy irritada. Queremos vencer esta elección y ayudar en lo que sea necesario. Pero, luego el enfrentamiento será muy grande», dijo la senadora Heloísa Helena, uno de los líderes de la constelación de grupos situados en el borde del PT.
Heloísa Helena, una joven y fogosa senadora por el estado nordestino de Alagoas, defiende, como todos estos grupos, el documento partidario elaborado en diciembre, hace 10 meses, que proponía la «ruptura con el modelo económico vigente» y «la denuncia de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional».
Los grupos situados a la izquierda de Lula Da Silva y de sus aliados de la cúpula partidaria representan al 30 por ciento de los «petistas» y eligieron a 26 de los 91 diputados que tendrá el PT, un «subloque» mayor al que tienen ahora.
Además, tendrán 2 de los 14 senadores.
Estos legisladores reivindican los lazos del PT con aliados históricos como el movimiento de campesinos Sin Tierra (MST), que han sido dejados de Lula Da Silva en esta campaña.
Pero, al igual que los campesinos del MST estos grupos no quieren ahora manifestar sus diferencias con Lula Da Silva para no dañar sus posibilidades electorales.
«No queremos que nuestros adversarios usen esas diferencias para decir que Lula no tiene consenso ni en su partido», explicó Luciano Zica, de la corriente Articulación de Izquierda.
Ellos han prometido mantener la tregua hasta el balotaje del domingo, pero ya agendaron un encuentro para el martes de la próxima semana en Río de Janeiro, uno de los baluartes internos contra el «rebajamiento programático».
Desde 1995, la cúpula del PT está en manos de los sectores más moderados, cuyo líder natural es Lula Da Silva.
Pero, el giro ideológico del PT al centro izquierda es más notorio desde junio del año pasado, cuando Lula Da Silva pudo contratar como publicista a Duda Mendonca con el argumento de «yo ya no puedo perder otra elección».
De la mano de Duda Mendonca, Lula Da Silva cambió el discurso y su estética: se alineó los dientes, pasó a usar trajes Armani y un coiffeur lo sigue a sol y sombra para mantener bajo control el peinado y la barba, cada vez más recortada y menos invasora.
«Si es para marcar una posición política o ideológica, busquen otro candidato. Yo quiero ganar esta elección», amenazó Lula. *
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