Cubanos, norteamericanos y rusos intercambian información de crisis de los misiles

"Evitamos una guerra nuclear por poco", dijo MacNamara

A cuatro décadas de aquellos sucesos se reunieron ayer en la capital de la isla ex funcionarios cubanos y estadounidenses que tuvieron importante protagonismo en la crisis, además de ex militares soviéticos.

«Se trata de sacar lecciones de un episodio que nos puso al borde de la guerra nuclear», dijo MacNamara, uno de los asistentes a una conferencia que también contó ayer con la presencia del presidente cubano, Fidel Castro.

«La mayoría de los asesores recomendaron a (el entonces presidente estadounidense John) Kennedy atacar a Cuba, aunque algunos pensaban que debíamos tratar de posponer la guerra», comentó MacNamara en breves palabras en la sesión inaugural a la que tuvieron acceso los periodistas.

La reunión se mantendrá hasta el domingo a «puertas cerradas» con resúmenes diarios a la prensa sobre las discusiones.

A la sesión también asistieron el canciller cubano Felipe Pérez Roque, el presidente del parlamento, Ricardo Alarcón, altos dirigentes del Partido Comunista, jefes militares cubanos y ex altos funcionarios de la administración de John Kennedy.

MacNamara recordó que cuando asistió a la primera reunión en 1992 en La Habana pensó que se sabía todo sobre la crisis de los misiles, pero ese año descubrió que agentes de la CIA (central de inteligencia norteamericana) presionaban para un ataque el 26 de octubre de 1962.

En Cuba había más de 160 cohetes, 70 de los cuales serían empleados contra ciudades de Estados Unidos, según la CIA para provocar el ataque.

«Evitamos una guerra nuclear por un margen muy estrecho», dijo el ex ministro de Defensa de Estados Unidos.

En la delegación estadounidense que participa en la conferencia, figuran además, los ex consejeros de John Kennedy, Arthur Schlesinger, Richard Goodwing, Teodoro Sorensen y William Ecker.

Ecker, un ex piloto estadounidense, hizo los vuelos rasantes de caza para fotografiar los lanzacohetes que sirvieron para comprobar que el entonces presidente soviético Nikita Kruschov había instalado cohetes en Cuba.

También participa en el encuentro Dino Brugioni, analista de la CIA, quien tuvo un papel fundamental en la identificación de las fotografías que revelaron la presencia nuclear soviética en Cuba.

Hace 40 años Fidel Castro aceptó la propuesta del presidente Nikita Kruschov de emplazar misiles con ojivas nucleares en la isla para evitar una nueva invasión norteamericana a Cuba que diera al traste con la naciente revolución.

«Estados Unidos y la Unión Soviética negociaron la retirada de los misiles y dejaron a Cuba fuera de este acuerdo. No hay dudas de que nuestros amigos soviéticos actuaron incorrectamente», comentó José Ramón Fernández, organizador de la conferencia.

Agregó que «siempre quedará la duda sobre el compromiso de Estados Unidos de no atacar a Cuba. Desde entonces tenemos claro que debemos defendernos solos ante cualquier agresión».

A juicio de Fernández, la crisis de octubre no puede verse separada de la «derrota mercenaria» de Playa Girón (Bahía de Cochinos) en abril de 1961 ni de la Operación Mangosta, plan concebido por Washington para derrocar a Castro.

Hace 40 años los misiles soviéticos fueron emplazados en la provincia de Pinar del Río, extremo oeste de Cuba, región productora del mejor tabaco cubano, recientemente azotada por los huracanes «Isidore» y «Lili» que provocaron cuantiosos daños materiales.

Como parte de la conferencia «La Crisis de octubre; una visión política 40 años después», los antiguos rivales de la Guerra fría visitarán el domingo los lugares donde fueron instalados los misiles soviéticos que, según historiadores, «sólo uno tenía una ojiva nuclear y provocó la más grande crisis entre las dos potenciales mundiales, en medio de la cual estaba Cuba». *

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