Cuba rinde honores al Che Guevara al conmemorarse los 35 años de su muerte
Desde tempranas horas del día, las emisoras de televisión estatales difunden en forma casi continuada fragmentos de los discursos pronunciados por el Che en 1960 y 1961, cuando la revolución cubana estaba en su apogeo tras la victoria rebelde sobre la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958).
Canciones que exaltan el estoicismo, la fidelidad a los ideales socialistas y su sacrificio en aras de una revuelta latinoamericana para detener el avance del imperialismo estadounidense, se escuchan en las radios de La Habana, mientras matizan los comentarios sobre su gesta guerrillera.
Icono de la izquierda latinoamericana y considerado un héroe por tres generaciones de cubanos, la efemérides será recordada en varios países con diversos actos organizados por el gobierno del presidente Fidel Castro y organizaciones de apoyo a Cuba en el exterior, según informes oficiales.
Como todos los años en esta fecha, miles de niños en edad escolar recibirán en Cuba una pañoleta, que puede ser de color azul o roja, que los identifica como integrantes de los grupos de «pioneros», institución política de adoctrinamiento que supuestamente los irá formando «en los ideales socialistas», de acuerdo a sus estatutos.
Los niños cubanos recibirán esos atributos y pronunciarán un juramento, que repetirán a diario antes de iniciar los cursos escolares: «Pioneros por el comunismo, seremos como el Che».
Ernesto «Che» Guevara nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928 en el seno de una familia de clase media. Un recorrido en motocicleta por varios países de América Latina que realizó entre 1951 y 1952 le cambió su vida, poco antes de graduarse de médico en 1953.
La pobreza y miseria que rodeaban a las comunidades campesinas e indígenas de Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela, le impactó duramente, según afirman sus biógrafos, y se prometió cambiar esa realidad como fuera.
En 1956 conoció a Fidel Castro en México y se enroló en las filas del movimiento insurgente de Cuba, a cuyas costas llegó en 1957, para iniciar su vida como guerrillero.
Alcanzó el grado de comandante en el Ejército Rebelde antes de triunfar la revolución, en 1959.
Designado ministro de Industrias y presidente del Banco Nacional de Cuba, Ernesto «Che» Guevara no logró adaptarse a esa nueva posición y en 1965 se despidió de Castro con una misiva histórica y retomó las armas para llevar la revolución al resto del mundo, según comentó en su «Diario de Campaña».
En 1965, luchó junto a los rebeldes en el entonces Congo Belga, para regresar a América Latina en 1966 donde, acompañado por un grupo de cubanos, formó un grupo guerrillero que operó en Bolivia. Allí fue herido en combate y capturado por el ejército boliviano el 8 de octubre de 1967. Poco después fue fusilado.
Sus restos mortales y los de algunos de sus compañeros fueron localizados en Bolivia en 1997 y trasladados a Cuba, donde se erigió un mausoleo en la ciudad de Santa Clara (centro) para rendirle tributo.
Más de un millón de visitantes han visitado el monumento funerario en estos cinco años, según datos oficiales, y la imagen del Che, con su boina negra ladeada sobre su cabeza, preside aún hoy desde la fachada del Ministerio del Interior los actos populares que se realizan en la Plaza de la Revolución, en La Habana.
La misma imagen ha sido reproducida en camisetas, camisas, cuadros y en cuanto objeto pueda ser vendido a los turistas que visitan la isla, ávidos de obtener un recuerdo del mítico guerrillero.
La televisión estatal emitirá una programación especial dedicada a su héroe nacional. «Che, en los nuevos campos de batalla», se titula una mesa redonda que se difundirá a todo el país y en la noche se anunció la transmisión de un nuevo documental, «Ausencia presente», comentado por su hija, Aleida Guevara. *
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