Lula y Serra tejen alianzas
Luiz Inácio Lula da Silva, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), intentaba asegurarse el apoyo de los candidatos opositores que quedaron en el camino, y que cosecharon, junto con él, un 76 por ciento de los votos para presidente emitidos el domingo.
Su rival oficialista, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), intentará en cambio un mayor apoyo del presidente Fernando Henrique Cardoso y de grupos políticos de centro y centroderecha.
De las elecciones del domingo, en las que además de presidente se votó para gobernadores, senadores y legisladores federales y estatales, surgió un nuevo Congreso que luce más fragmentado y sólo en el Senado tendrá representantes de 11 partidos.
El crecimiento de la izquierda en el Congreso y la pérdida de fuerza de partidos centroderechistas y de otras corrientes, muchos de la actual alianza de Cardoso, prometieron volver más difícil lograr mayorías legislativas, cualquiera sea el futuro presidente.
Lula ganó la primera vuelta de la elección presidencial con un 46,4 por ciento de los votos válidos, contra 23,2 de Serra, sin lograr la mayoría necesaria para evitar la segunda vuelta.
Fuera de la carrera quedaron el ex gobernador de Río de Janeiro Anthony Garotinho, del Partido Socialista Brasileño (PSB), con 17,8 por ciento, y Ciro Gomes, del Partido Popular Socialista (PPS), con 11,9 por ciento.
Lula, un ex obrero metalúrgico de 57 años, pretendía obtener el apoyo del PPS de Gomes, que ya logró, y luego asegurarse de que Garotinho retire la condición que estableció para darle su respaldo: que el líder del PT rompa sus alianzas con partidos de derecha.
Pero Lula dijo el martes que no sólo buscará los votos de la izquierda, sino que aceptará los de todo el espectro político.
«Yo quiero hasta el voto de quienes no quieren cambios. El 13 (número electoral adjudicado al PT) le hace bien a esta país, sea un voto que viene de la derecha o de la izquierda», dijo en Sao Paulo.
El PT, moderando su retórica socialista, se alió con el centroderechista Partido Liberal (PL), cuyo líder José Alencar, un empresario textil, es el candidato a la vicepresidencia en la fórmula de Lula.
La agrupación ya comenzó a trabajar en la captura de los votos opositores, pero analistas creen que necesitará más que un pronunciamiento de apoyo de Garotinho y Gomes para garantizar el éxito del cuarto intento presidencial de Lula luego de sus derrotas en 1989, 1994 y 1998.
El titular del partido de Lula, José Dirceu, dijo el lunes que esperaba el apoyo de los brasileños que votaron en forma aplastante el domingo por candidatos opositores.
Lula ya recibió el respaldo del veterano político y ex gobernador de Rio de Janeiro Leonel Brizola, que apoyó a Gomes en la primera vuelta de la elección presidencial.
También el caudillo y senador electo Antonio Carlos Magalhaes, campeón de votos en Bahia, el mayor estado del noreste brasileño, declaró que votará por Lula, pese a que parte de su partido podría apoyar al candidato oficialista.
Serra logró más de 19,6 millones de sufragios el domingo, casi la mitad de los más de 39,3 millones de Lula, el más votado para presidente en 23 de los 26 estados brasileños y en el Distrito Federal.
Tal es la desventaja que debe remontar Serra, que un analista dijo que tendrá que conquista un millón de votos por día para sólo alcanzar a Lula cuando los brasileños vuelvan a las urnas en menos de tres semanas.
Sin embargo, analistas no dan por muertas las chances del oficialista, a pesar de soportar la carga del desgaste del gobierno de Cardoso, quien inició en 1995 dos mandatos consecutivos y enfrenta una caída de su popularidad debido al lento crecimiento económico de Brasil y un desempleo en alza.
«La posibilidad de los candidatos de controlar su base de votos es muy limitada. Un apoyo de Ciro (Gomes) y de Garotinho a Lula serviría simbólicamente para consagrarlo como representante de la oposición, pero tendrá una importancia relativa, no definiría la elección, que se decidirá en la última semana de campaña», dijo Luciano Dias, de la consultora Goes en Brasilia.
En su edición del martes, el diario Folha de Sao Paulo dijo que la contundente victoria del PSDB en Minas Gerais –segundo distrito electoral del país–, y su buen desempeño en Sao Paulo –el mayor de la federación– dejaron a Serra «en condiciones de competir por el liderazgo de la política nacional».
Las chances de Lula, temido por los inversores que desconfían del manejo que el PT puede hacer de la mayor economía latinoamericana, también podrían resultar perjudicadas por el rechazo que suscita el barbado candidato izquierdista en parte del electorado femenino, mayoritario en Brasil, agregó Dias.
El analista cree que la campaña de Serra, que con la del candidato del PT comenzará formalmente el lunes, pondrá énfasis en mostrar que Lula –quien no terminó el colegio primario y se forjó en la política desde el sindicalismo– «no está preparado» para administrar el país más grande y poblado de América Latina.
«Lo que vamos a hacer ahora es profundizar, presentar de forma más completa nuestras propuestas para Brasil, porque las críticas y los problemas los conocemos», dijo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad