Latinoamérica ve segura una victoria de Lula; EEUU trabajará "con quien sea"
Los gobiernos latinoamericanos daban este lunes por sentado que el ex sindicalista Luiz Inácio Lula da Silva ganará la elección presidencial en Brasil, y Estados Unidos se decía dispuesto a trabajar con «quien sea» tras la segunda vuelta del próximo 27 de octubre.
«Estados Unidos felicita al pueblo de Brasil por el éxito de la primera vuelta de las elecciones federales y estatales del domingo», dijo el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher.
«Estamos deseosos de trabajar con quien sea que emerja ganador de la elección presidencial», añadió.
Ese protocolo de abstenerse de identificar figuras hasta que se proclame oficialmente un vencedor fue dejado de lado en Chile, donde el ministro del Interior, José Miguel Insulza, consideró el domingo por la noche a Lula como seguro sucesor del presidente Fernando Henrique Cardoso.
«Con esas cifras en la primera vuelta es bastante claro quién va a ser el próximo presidente de Brasil», dijo Insulza, al referirse a los resultados que otorgaron 46% de votos a Lula contra 23% a su más inmediato sucesor, el oficialista José Serra.
El presidente socialista Ricardo Lagos se mostró este lunes más cauto y se limitó a destacar la normalidad de los comicios en el gigante sudamericano.
«Creo que lo importante es el hecho de que, primero, se hacen elecciones democráticas en ese tremendo país, que son con absoluta normalidad y donde rápidamente se saben los resultados», comentó Lagos en declaraciones radiales.
En Perú, el presidente del Consejo de ministros, Luis Solari, no dijo que Lula ganaría, aunque centró sus comentarios en las posibles consecuencias de su victoria que podría abrir una época de incertidumbres regionales, sobre todo si Brasil y Estados Unidos se distancian.
«Estados Unidos necesita a Brasil como conductor importante de la economía de la región y lo primero que debería haber es un acercamiento, en caso contrario el riesgo–país de toda la región se mantendrá alto y se retrasarían los planes de fortalecimiento económico y de desarrollo», declaró Solari, quien es también ministro de Salud, a una cadena de televisión peruana.
La semana pasada, doce representantes republicanos de Estados Unidos enviaron una carta al presidente George W. Bush advirtiéndole sobre los «peligros» de que Lula gane las elecciones, recordando sus relaciones con el presidente cubano Fidel Castro, y con el de Venezuela, Hugo Chávez.
Los mercados, que a lo largo de la campaña se agitaron –y favorecieron la especulación– por el temor de que un izquierdista ganara en Brasil, empezaron a resignarse a esa idea la semana pasada, y algunos operadores expresaron su deseo de que la incertidumbre no se prolongara tres semanas más, aunque el vencedor fuera Lula. En Francia, la analista política de la Caja de Depósitos y Consignaciones (CDC), Beatrice Auzony, afirmó este lunes que la victoria del líder del PT en la segunda vuelta es «probable» y agregó «no estar lejos de pensar que además es deseable».
«Para nosotros, Lula no es Chávez ni Castro y Brasil no es Argentina», explicó la responsable de la CDC, presente en Argentina y Brasil a través de una serie de alianzas.
También se daba buena acogida a una eventual victoria de Lula en medios académicos.
«Lo que se está materializando con Lula es la búsqueda de una izquierda de gobierno, que no sea ni revolucionaria ni contestataria, una especie de tercera vía», declaró a la AFP Jean-Michel Blanquert, director del Instituto de Altos Estudios sobre América Latina en París.
Una idea respaldada por la ejecutiva de la CDC, para quien «un Lula abierto al mercado, que aparte un poco las fórmulas neoliberales, que haga más política social, puede constituir un mensaje fuerte» para los otros países latinoamericanos». *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad