"Sus enseñanzas son aún actuales y urgentes", dijo el Papa

300 mil fieles en la canonización de Escrivá de Balaguer

Procedentes de más de 80 países, entre ellos unos 100.000 españoles y varias decenas de miles de latinoamericanos, los devotos del nuevo santo llenaron la plaza de San Pedro y desbordaron hasta la orilla del río Tiber.

Escrivá de Balaguer, quien fue beatificado el 17 de mayo de 1992, ha sido canonizado en el año del centenario de su nacimiento, el 9 de enero de 1902.

El pontífice, tras pronunciar la fórmula para la canonización, evocó la vida y los principios del nuevo santo, quien nació en Barbasco (norte de España) y murió en Roma en 1975.

Fundador en 1928 del Opus Dei, una de las organizaciones más poderosas de la Iglesia católica, con 84.000 miembros e innumerables simpatizantes en los cinco continentes, Escrivá de Balaguer fue elogiado por el pontífice durante la homilía.

«Sus enseñanzas son aún actuales y urgentes», afirmó el Papa quien recordó que el principio de su organización católica, presente en más de 80 países, de «santificar el trabajo» es clave en el mundo moderno. El pontífice, quien no ha escondido su simpatía por la organización y por el mismo Escrivá de Balaguer, invitó este domingo a seguir el ejemplo del nuevo santo quien llamó a «oponerse al conformismo y a la inercia interior», dijo.

En su homilía, Juan Pablo II hizo alusión a las «incomprensiones y dificultades» que todo servidor del Evangelio sufre, cerrando así las polémicas que acompañaron el proceso de beatificación por su cercanía al régimen de general español Francisco Franco, por las acusaciones hechas por el parlamento italiano de ser una «secta secreta» y por su poder de influencia en las altas esferas de la sociedad. Un diente del nuevo santo, conservado en un precioso relicario, fue depositado ante el altar, mientras una enorme retrato con sus rostro fue desplegado en la fachada de la basílica de San Pedro.

Para la ceremonia de canonización, 14 países enviaron delegaciones oficiales: la española estaba encabezada por la canciller, Ana Palacio, y la italiana por el vicepremier Gianfranco Fini y por el presidente de la Cámara de Diputados, Pierferdinando Casini.

Al solemne acto asistieron también representaciones oficiales entre otros de Guatemala, Ecuador, Perú, Bolivia, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú y El Salvador. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje