"Ganaremos el 27 de octubre"

Lula habló a una multitud de corresponsales de todo el mundo a las 8 de la noche, cuando empezaban a llegar cómputos aún muy incompletos, por la lentitud del proceso electoral. En la mesa estaba acompañado por Marco Aurelio Garcia, el presumible futuro titular de Itamaraty, y por la entrañable figura de Clara Scharf. He aquí los principales conceptos vertidos en la sede central de la campaña electoral, en São Paulo:

Un hecho es indudable: el PT saldrá muy fortalecido de estas elecciones. Si no ganamos hoy (es posible que falte algún punto porcentual) ganaremos sin duda el 27 de octubre.

Nosotros hemos hecho contacto y hablado con todos los partidos y sectores en el curso de la campaña, y ahora trataremos de convencer a quienes levantaron las candidaturas del PSB y el PPS, favoreciendo las tendencias que ya se manifiestan en su seno. Nosotros hemos hecho una política de alianzas muy amplia. El hecho de que el senador José Alencar sea nuestro candidato a la vicepresidencia revista enorme importancia. Es el mayor empresario textil del país, y está imbuido de una conciencia nacionalista, de defensa de la soberanía y de la independencia nacional. Hemos hecho un casamiento perfecto. Contribuyó a derribar muchas barreras. En realidad, nosotros empezamos a ganar en nuestro Congreso efectuado en diciembre pasado en Pernambuco, en que decidimos una correcta política de alianzas, y a la vez aprobamos el programa del PT. Ahí resolvimos hacer una campaña electoral trabajada profesionalmente, no voluntarista. La hicimos no contra el presidente, sino a favor de nuestro programa, de nuestras candidaturas, difundiendo un mensaje de optimismo y de cambios positivos, no de crispación y de ataques contra todos, ni excesivamente ideologizada. Los candidatos aparecieron como son realmente, con su rostro humano, su familia, sus amigos, sus emociones. Esto favoreció un desarrollo armónico, y a la vez en plena unidad interna, ya que los que perdieron las elecciones internas siguieron trabajando de firme.

Lula dio algunos datos que apuntaban como promisorios a esa altura respecto a la votación en varios estados, que mejoraban los resultados de las encuestas previas. Auguró un aumento apreciable de la representación en la Cámara de Diputados y una bancada de 25 senadores, entre ellos por lo menos 5 mujeres.

Formuló votos por último para que esta elección se transforme en un aliento muy fuerte y favorezca pasos adelante de las fuerzas de izquierda en el conjunto de los países de América Latina.

Por la noche, una celebración jubilosa en la Avenida Paulista, en el corazón de San Pablo, se convirtió en el acto inicial de la campaña por la victoria en el segundo turno. *

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