Otra víctima de contaminación nuclear en Japón
Tras meses de horrible sufrimiento murió ayer en Japón la segunda víctima fatal del accidente de la Planta de Tokaimura que en setiembre de 1999 contaminó con diversa gravedad a más de 400 personas, en el peor episodio del tipo registrado en el país y tercero en la historia nuclear mundial.
Masato Shinohara, de 40 años, que resultó contaminado en el accidente nuclear del 30 de setiembre del año pasado, falleció hoy y completa con Hisashi Ouchi, 35 años, la nómina de muertos a raíz del accidente.
Shinohara murió debido a un bloqueo de varios órganos en el hospital de la universidad de Tokio, al que había llegado el 10 de abril tras un desesperado peregrinaje por otros dos centros médicos, donde se le efectuaron múltiples trasplantes de piel y transfusiones de sangre umbilical.
El ministro de Ciencia y Tecnología, Hirofumi Nakasone, dijo que esa tragedia inducirá a «renovar los esfuerzos para impedir que se repitan episodios similares».
El accidente de Tokaimura, el peor en la historia nuclear de Japón, ocurrió en una instalación para la elaboración del uranio que se usa como combustible en una central atómica cercana al lugar.
En una escala de 7, la gravedad del accidente nuclear se estimó en nivel 4, por lo que el de Tokaimura es el tercero más grave ocurrido en el mundo después de Chernobyl (Ucrania), de nivel 7, y el de Three Mile Island (Estados Unidos), de nivel 5.
Las personas que resultaron contaminadas en Tokaimura fueron 439, de las cuales 207 eran residentes en la zona más cercana a la central atómica.
Sin embargo, tras el accidente no se formó ninguna nube radiactiva que pudiera alcanzar localidades más lejanas y sólo tres obreros fueron hospitalizados.
Se trata de los dos fallecidos, Shinohara y Ouchi, y su superior directo Yutaka Yokokawa, 55 años, que en el momento del accidente se encontraba cerca del lugar donde se trabajaba el uranio. Ouchi murió en diciembre pasado, mientras que Yokokawa fue dado de alta después de tres meses de tratamientos.
En un primer momento, la sociedad que administra la instalación de Tokaimura intentó atribuir la responsabilidad de lo sucedido a los tres trabajadores.
Pero días después del accidente se supo que, en realidad, la dirección de la sociedad había autorizado a los trabajadores a utilizar sólo simples cubos de acero inoxidable para diluir manualmente el uranio en ácido nítrico, en lugar de usar los contenedores especiales.
Además, se constató que los obreros estaban trabajando con una cantidad de uranio 8 veces superior a los límites de seguridad cuando estalló el proceso de fisión en cadena que duró más de 12 horas.
Según varios testigos, los trabajadores no habían recibido prácticamente ninguna formación específica y ni siquiera conocían el significado del término «fisión».
En el accidente, Masato Shinohara absorbió radiaciones de 10.000 milisievert, una cantidad 200 veces superior a la que la ley japonesa consiente en un año para los trabajadores del sector.
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