Piden la beatificación de un héroe de la Internet
Internet tiene un nuevo héroe, Philip Katz, que murió hace pocos días, ahogado en alcohol, luego de crear avances fundamentales para la red, que hoy miles de internautas reconocieron con emocionados mensajes de despedida.
Katz, de 37 años, fue hallado muerto la semana pasada en un motel cercano a Milwaukee, con una botella de alcohol en la mano y otras cinco vacías desparramadas por el suelo de la habitación.
El experto en software acaba de ser «beatificado» por «el pueblo» de la red, que lo considera «uno de los mitos del siglo XX».
Katz era ya en vida una celebridad del cyberspacio por su criatura más importante: PKZip, un programa para compresión de los datos que favoreció enormemente el desarrollo de Internet.
Los archivos zip son aún hoy uno de los pilares de la red, gracias a que dan la posibilidad de comprimir en poco espacio –y por lo tanto hacer más simple la transmisión– documentos enormes.
Katz no se había enriquecido con su creación sino que eligió distribuirla gratuitamente a toda la Red. Una filosofía que le permitió cosechar muchas simpatías y que ahora que está muerto, lleva a muchos en Internet a convertirlo en un «héroe bueno», para contraponerlo al «malo» Bill Gates.
Cuando la noticia de la muerte de Katz empezó a circular por la red, se inició su «beatificación digital». El sitio ZdNet, uno de los preferidos por los apasionados de las nuevas tecnologías, abrió una página de condolencias, que inmediatamente se llenó de mensajes.
«Reposa en paz Phillip –escribió Ryan Wilson, de Utah– y gracias por el mejor y más usado de los programas jamás inventados».
De Paraguay, José Benítez escribió: «Larga vida a Philip Katz», mientras que Ken Dorchester, un programador de Massachussets, invita a todos los que están frente a la computadora a «detenerse para hacer un minuto de silencio en honor de este hombre, uno de los héroes del siglo XX.»
Muchos agradecen a Katz por haber facilitado su trabajo y por haber mejorado el mundo de las computadoras. Patrick McIntire, de Indiana, se lamenta de que a Katz se le haya dedicado tan poco espacio y de que en los diarios sólo se hable de Microsoft.
«Que Phil pueda encontrar ahora esa paz que no tuvo en vida», escribe Geoff Rolluns, quien agrega: «Espero que se te concedan 30 minutos en el paraíso, antes de que el diablo sepa que estás allí…»
Quién sabe qué hubiera pensado el inventor de los archivos comprimidos de un epitafio como el que le reserva Ishtar Sirham, de Arabia Saudita:
«Me pregunto si se lo cremará. Con la cremación, un cuerpo humano puede comprimirse hasta un 95% de su tamaño».
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