"A pesar de todo en el MST votamos a Lula, aunque termine siendo una versión brasileña de Tony Blair"
Los sectores más radicalizados del Partido de los Trabajadores (PT), los campesinos Sin Tierra y los grupos «progresistas» de Iglesia Católica no comparten el giro moderado de Lula, aunque están dispuestos a votarlo en las elecciones presidenciales del próximo domingo.
Al mismo tiempo, estos grupos de izquierda advierten que no van a arriar sus banderas en un eventual gobierno «petista».
«Lula no va a traer los cambios que Brasil necesita porque Lula priorizó su alianza con las elites», dijo Newton Viana, el responsable de comunicaciones del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
«A pesar de todo en el MST votamos a Lula, aunque termine siendo una versión brasileña de Tony Blair», agregó.
Lula ha llevado como lema de campaña promover una reforma agraria pacífica, sin invasiones de tierras consideradas improductivas, algo que puede chocar con los métodos del MST.
«Nosotros no vamos a ceder en nuestra lucha por la reforma agraria, sea quien sea el que gobierne. No pediremos permiso a Lula para nuestras ocupaciones de tierra», dijo Viana a ANSA.
«No necesariamente habrá un enfrentamiento con un eventual gobierno de Lula; eso va a depender de la actitud de Lula hacia las luchas populares y contra el latifundio», señaló el vocero del MST.
A las disidencias radicales de los Sin Tierra se suman las diferencias de sectores de la Iglesia y del propio Partido de los Trabajadores (PT) con el giro de Lula Da Silva, favorito para las elecciones del domingo, hacia un aún impreciso centro izquierda.
La relación de entre el PT y los sectores considerados «progresistas» de la Iglesia tiene una larga historia, tanto que «muchos sospechaban que el PT respondía a la Iglesia», recordó Lula Da Silva en un templo protestante.
Pero las discrepancias crecieron desde la nominación de un representante del Partido Liberal, controlado por los envangelistas, como candidato a vicepresidente de la fórmula petista.
La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil criticó públicamente el hecho: «No hay que aliarse con el diablo para ganar las elecciones», dijo uno de sus voceros.
Es que estos sectores de la Iglesia repudian los fundamentos conservadores de las iglesias neopentecostales, creadas en Brasil a imagen y semejanza de los pastores electrónicos norteamericanos.
Además, no quieren que las iglesias evangelistas sigan reclutando fieles en los sectores más populares, rebaño histórico de la Iglesia Católica.
El tercer frente de tormenta que puede abrirse en un hipotético gobierno de Lula Da Silva surge de la propia entraña partidaria.
Sucede que las corrientes izquierdistas conservan importantes espacios de poder dentro del PT: no sólo controlan el 30 por ciento de la cúpula nacional, sino que cuentan con peso territorial en estados como Rio Grande do Sul y Rio de Janeiro.
El gobernador de Rio Grande do Sul, Olívio Dutra, es uno de los referentes de los sectores más combativos.
En la biografía del PT hay dos fechas recientes que marcaron su reconversión hacia posiciones moderadas.
En 1995 fue electo presidente José Dirceu, referente del ala moderada.
En 1999, en su segundo congreso, el PT bajó la bandera del socialismo y, en su lugar, pasó a hablar de la «cohabitación con la economía de mercado» y «la prioridad por una democracia avanzada».
La tesis del ala izquierdista derrotada en ese congreso puso de manifiesto sus diferencias con la corriente moderada, que es liderada por Lula Da Silva.
«Para el neorreformismo de la dirección petista, el instrumento para los cambios son las elecciones. Pero esto no es posible, las conquistas más básicas se logran con terribles revoluciones», sostenía el documento respaldado por los sectores más combativos. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad