El cerco de hierro

NIKO SCHVARZ

 

En secreto, Estados Unidos está montando un formidable dispositivo de fuerzas militares en tierra, mar y aire en torno a Irak. Entre tanto, el primer plano lo ocupan las maniobras diplomáticas del gobierno de Bush para doblegar la resistencia de Rusia, Francia y China en el Consejo de Seguridad, y las presiones políticas concentradas para derribar las débiles barreras del Congreso, y tener así las manos libres para lanzar la invasión cuando se le antoje. El Pentágono ya tiene lista la cartografía militar, es decir, la lista de los blancos potenciales de Irak y la trayectoria más probable de los medios ofensivos para alcanzarlos. Aviones de guerra electrónica, como los Prowler de la marina, y satélites-espía están dedicados a esta tarea, que avanza a paso redoblado.

La red de bases

El centro del despliegue militar es la base de Al-Udeid, próxima a Doha, la capital de Qatar, puesta en condiciones en los últimos meses y a la cual se está transfiriendo una parte del Cuartel General del Comando de Operaciones Especiales (Socom) instalado en Tampa, en la Florida. El costo de las nuevas estructuras de comando y control de las comunicaciones se estima en 1.500 millones de dólares, con la particularidad de que se hace participar a Qatar con 400 millones de dólares. Esta base sustituiría a la de al-Kharg, en Arabia Saudita, en caso de que los saudíes mantuvieran la negativa a autorizar su uso si EEUU lanza la invasión sin consentimiento previo de la ONU. La base en territorio katarí podrá albergar 3.000 soldados, aparatos de combate y aviones-espía Global Hawk y Predator.

Simultáneamente, EEUU y en menor medida Gran Bretaña conforman un cerco en torno a Irak posicionando sus fuerzas aeroterrestres y navales en los siguientes puntos:

– en Kuwait, donde se entrenan 5.000 hombres. El 24 de setiembre desembarcaron infantes de marina de la Undécima Unidad con sede en Camp Pendelton, California, para realizar, junto a tropas kuwaitíes, simulacros de combate en la frontera con Irak, a menos de 500 kilómetros de Bagdad, en «una prueba general de la guerra que Bush se propone lanzar contra Irak»;

– en Bahrein, donde entrenan 5.000 hombres, en Omán (2.000), en Turquía (2.000), en Arabia Saudita;

– en la base británica de la isla Diego García, en el océano Indico, al este de Madagascar, a partir de la cual opera una decena de bombarderos «furtivos» norteamericanos B2.

El Comando de Operaciones Especiales ha enviado asimismo contingentes a Djibouti, en el Cuerno de Africa, donde también arribaron paracaidistas franceses y que puede ser base de operaciones en Somalia, que dejó a los yankis con la sangre en el ojo por la derrota que allí sufrieron sus tropas. Otros destacamentos del Socom operan ya en Yemen, en Pakistán y en Georgia. Marines yankis desembarcaron a fines de setiembre en Costa de Marfil, en medio de la guerra civil allí desencadenada.

60.000 yankis en el Golfo

Para mediados de octubre se estima en 60 mil el número de militares yankis en el Golfo, a los que se agrega el dispositivo de aviones, helicópteros y comandos embarcados a bordo de una escuadra de seis portaaviones USA que llegarán antes de fin de año, uno de los cuales ya patrulla la zona. Seis satélites de reconocimiento militar –tres KH 11 y tres Lacrosse– han sido destinados en exclusividad a vigilar el territorio irakí, modificando su misión original. Cada uno costó mil millones de dólares y trabaja para el National Reconnaisance Office (NRO) del Pentágono. Estos datos figuran en la revista especializada Aviation Week and Space Technology, con fuentes en el Pentágono, precisamente. El director del Socom es el general Charles Holland, mientras el general Tommy Franks, jefe de las operaciones en Afganistán, fue puesto también a cargo de la futura guerra en Irak. Lo vimos en la pantalla declarando que todo estaba pronto y sólo esperaba la orden para invadir Irak.

Comandos israelíes en Irak

La revista británica Jane’s Foreign Report (JFR) anunciaba recientemente que fuerzas de comandos israelíes del grupo denominado Sayeret Matkal (uno de cuyos jefes fue el ex primer ministro Ehud Barak) estaban efectuando patrullas de reconocimiento en el oeste de Irak, en principio en busca de emplazamientos de misiles Scud. Los integrantes de dicha unidad están entrenados para operaciones clandestinas detrás de las líneas. Se recordará que Sharon es el único gobernante, además de Blair, dispuesto a participar con EEUU en la guerra contra Irak.

Por eso es lógico que en la mayor manifestación contra la guerra realizada en Gran Bretaña, que reunió a un cuarto millón de personas el pasado sábado en Londres, los manifestantes proclamaran un doble lema dirigido a Bush y Blair: «No ataquen Irak» y «Libertad para Palestina». Esta demostración se unió a las sucesivas que se efectuaron en Washington ante la reunión conjunta del FMI y del Banco Mundial, a las que recorrieron Roma, a la oposición de los diputados laboristas al primer ministro, en un clamor por la paz que crece en el mundo.

Un bombardeo sobre otro

Sin dejar de intensificar sus presiones diplomáticas y políticas, EEUU alinea (junto a Inglaterra) las fuerzas del dispositivo guerrero contra Irak. Lo que tampoco cesan son los bombardeos. Los últimos fueron reiterados ataques al aeropuerto de Basora y a varias ciudades del sur. El Pentágono reconoce 32 bombardeos en el sur y 10 en el norte en el curso del año. Durante el mes de setiembre se atacaron preponderantemente objetivos militares como los centros, fijos o móviles, de comando, control y comunicaciones de la defensa irakí, para aniquilar su capacidad de respuesta ante una ofensiva norteamericana. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje