Aznar propone el pleno empleo y paz en País Vasco
Aznar expuso en el Congreso de los diputados su proyecto político de «centro reformista» que pretende impulsar «mediante el diálogo» con los otros partidos políticos, para lo que pidió el voto a su investidura.
«Es imprescindible continuar las reformas que han dado sus frutos en los últimos cuatro años», subrayó el primer ministro.
Su elección no sólo está garantizada al haber conseguido la mayoría absoluta en las elecciones del 12 de marzo, sino que puede llegar a obtener la investidura con 202 votos a favor (de los 350), el mayor apoyo parlamentario desde 1982, cuando el socialista Felipe González obtuvo 207 votos.
A los 183 escaños de su formación, el Partido Popular (PP), se sumarán los 15 de los nacionalistas catalanes y los 4 de los canarios, según anticiparon autoridades de esos partidos, que ya apoyaron a Aznar en la pasada legislatura.
Frente a la cómoda investidura de Aznar, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), principal opositor, sigue inmerso en su crisis, con autoridades provisionales, a la espera de la designación de un líder tras la dimisión de Joaquín Almunia la noche de las elecciones debido a la pérdida de 16 escaños.
Aznar continuará con la política económica que comenzó en la anterior legislatura, basada en la liberalización, que lo llevó a imponerse en los comicios con mayoría absoluta.
Antes de enumerar las medidas de su programa, el candidato a primer ministro condenó las «acciones criminales» de la ETA y reiteró que el gobierno seguirá combatiendo al grupo separatista vasco con medidas policiales y con la cooperación internacional.
Aznar criticó la actitud del Partido Nacionalista Vasco (PNV), que encabeza el gobierno autónomo de esta región de 2 millones de habitantes.
En ese sentido, el premier instó al PNV a que abandone su «estrategia de ruptura» del marco constitucional: «Quienes se declaran demócratas han de ser coherentes con sus principios, abandonando cualquier estrategia y uso de la violencia, o la mera amenaza, son instrumentos útiles para alcanzar sus objetivos políticos».
En el plano económico, «el empleo ha sido y seguirá siendo nuestro empeño en la nueva legislatura», dijo Aznar, que expuso un programa de reformas con el fin de «alcanzar el pleno empleo en 2010″.
El candidato a primer ministro propuso una nueva reforma laboral antes de fin de año y el empleo estable ya que, dijo, la «la reducción de la temporalidad ha sido insuficiente».
«Necesitamos un mercado de trabajo más flexible y una población activa más formada y adaptable. Debemos avanzar por dos vías: las reformas en la normativa laboral y la potenciación de las políticas activas», afirmó Aznar.
Durante la pasada legislatura el gobierno del PP recortó la tasa de desempleo siete puntos –del 22 al 15 por ciento–, que igualmente sigue siendo la más alta de Europa, con la creación de 18 millones de puestos de trabajo.
El primer ministro en funciones cree que podrá acabar con el déficit público en el 2001, un año antes de lo fijado por los socios europeos.
Aznar renovó asimismo sus promesas de campaña en cuanto a reducir los impuestos y subir la jubilación, y anunció que culminará el proceso de privatizaciones que emprendió la pasada legislatura.
Además anunció la creación de un nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología y una Delegación del Gobierno para la Inmigración ya que, dijo, «hemos de prepararnos para ser un país de acogida, conscientes de que quienes vienen a trabajar contribuyen a nuestra prosperidad».
Apoyo del PSOE
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) reiteró ayer su apoyo al gobierno en materia antiterrorista, pero puso en duda que España alcance los objetivos de pleno empleo propuestos por el presidente en funciones, José María Aznar.
«Queremos mantener el apoyo al gobierno en su política de lucha contra ETA» (la organización armada separatista vasca), afirmó el vocero del grupo parlamentario socialista, Luis Martínez Noval, al término de la intervención de Aznar ante el Congreso de los Diputados.
En el debate de su investidura, Aznar afirmó que la paz en el País Vasco y el pleno empleo serán las prioridades de su segunda legislatura, conseguida tras la victoria por mayoría absoluta en las elecciones generales del 12 de marzo.
En la sesión, que sirvió para establecer los puntos de contacto y las divergencias entre el PSOE y el Partido Popular (PP) de Aznar, la economía española también ocupó un papel preponderante.
Al respecto, Martínez Noval afirmó que «Aznar se trazó el muy difícil objetivo de alcanzar el pleno empleo» en el año 2010, considerando que «la tasa de ocupación de España es la más baja de Europa y alcanza el 40 por ciento».
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