Comienza juicio por desafuero a Pinochet
Si el general Pinochet es privado del fuero que lo protege, deberá sentarse en el banquillo de los acusados, por más de 98 querellas que se acumularon en Chile antes que el Gobierno británico lo liberara de su detención, por razones humanitarias, el pasado 2 de marzo.
Las audiencias en la Corte se iniciarán a puertas cerradas la tarde de hoy miércoles y se prolongarán al menos tres días, durante los cuales los 21 jueces del tribunal escucharán la relación de una de las querellas –que motivó la petición de desafuero– y los alegatos de nueve abogados, de los cuales sólo uno representará la defensa de Pinochet.
Cuatro periodistas designados por sorteo –dos nacionales y dos de la prensa internacional– tendrán acceso a los alegatos, que podrían extenderse hasta el próximo martes, adelantaron fuentes del foro.
Tanto la policía militarizada de Carabineros como la gendarmería recibieron órdenes de reforzar la vigilancia en torno al Palacio de los Tribunales, en el centro de Santiago, ante posibles manifestaciones de partidarios y detractores de Pinochet.
Las manifestaciones de uno y otro bando tuvieron un carácter masivo y violento en los días siguientes a la detención de Pinochet en la capital británica, el 16 de octubre de 1998.
La causa que motivó el juicio de desafuero, cuya iniciación fue postergada en dos oportunidades desde el pasado 12 de abril, es la investigación de 74 fusilamientos sumarios que practicó la «Caravana de la Muerte», una comitiva militar que recorrió varias ciudades del país en octubre de 1973, un mes después del golpe que instaló en el poder a Pinochet por 17 años.
El jefe de la caravana, el general retirado Sergio Arellano, fue arrestado hace nueve meses, como principal responsable de los fusilamientos, pero el abogado Alfonso Insunza, que junto a otros profesionales pidió el desafuero parlamentario de Pinochet, sostuvo que el senador vitalicio fue quien dio la orden de ejecutar a los prisioneros.
«El general Arellano actuó por órdenes directas de Pinochet», afirmó Insunza, cuando el juez Juan Guzmán Tapia, que tiene en sus manos todas las querellas, acogió la petición y la remitió a la Corte de Apelaciones el pasado 6 de marzo, tres días después del regreso de Pinochet desde Londres.
Dentro de la misma causa, la Corte de Apelaciones rechazó el jueves pasado aplicar a los miembros de la «Caravana de la Muerte» una amnistía que decretó Pinochet en abril de 1978, que liberó de culpas a los agentes de su régimen acusados de crímenes políticos y violaciones a los derechos humanos.
En este marco, la defensa de Pinochet prepara su argumentación sobre la base de que no existen condiciones para un «debido proceso», indicaron fuentes del equipo jurídico que asesora al ex dictador.
Para fundamentar este argumento, los juristas se apoyarán en la declaración del ministro británico del Interior, Jack Straw, cuando liberó a Pinochet y evitó su posible extradición a España, por los crímenes atribuidos a su régimen.
Straw sostuvo en la Cámara de los Comunes, el pasado 2 de marzo, que Pinochet «no estaba capacitado para atender un juicio ni en España ni en ninguna otra parte», por el deterioro de sus facultades mentales.
La estrategia de la defensa coincide con la postura de la derecha opositora, que respaldó la dictadura militar y que pidió «un juicio justo», al recordar que Pinochet fue liberado por el gobierno británico porque el Estado chileno invocó en su favor las razones humanitarias.
«Pretender que no habrá un debido proceso en el juicio de desafuero de Pinochet es un subterfugio para eludir la acción de la justicia», replicó la abogada Carmen Hertz, que este jueves alegará en la Corte en representación de las víctimas de la «Caravana de la Muerte».
Pinochet, de 84 años, no estará presente en las audiencias de la Corte, pero el lunes regresó sorpresivamente a Santiago desde su hacienda costera de Bucalemu, 130 km al noroeste, para someterse a nuevos exámenes médicos, según señalaron fuentes cercanas al ex presidente de facto.
Pero el doctor Helmut Schweitzer, uno de los médicos que atiende a Pinochet, se manifestó extrañado por esta versión, en declaraciones al diario La Tercera.
«Es raro que no se me hubiera informado», dijo el médico.
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