Reno no se arrepiente de operativo en Miami
Reno describió la acción como una necesaria demostración de fuerza destinada a evitar heridos cuando el gobierno terminó con una disputa de cinco meses en una batalla internacional por la custodia del niño de seis años. Reno lloró tras ordenar la retirada de Elián de la casa de sus parientes de Miami, en una incursión que duró menos de tres minutos el sábado en la madrugada, dijo el lunes su asistente.
Elián estuvo bajo el cuidado de sus familiares en Miami desde que fue rescatado del mar en noviembre, cuando la embarcación en que viajaba desde Cuba naufragó y causó la muerte a 10 personas, entre ellas su madre.
El líder republicano del Senado, Trent Lott; el presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, y el gobernador de Texas, George W. Bush, el virtual candidato presidencial republicano, criticaron a la Casa Blanca por enviar agentes federales, portando armas automáticas, para tomar a Elián, cuando las negociaciones sobre su posible entrega continuaban.
Sin embargo, el presidente estadounidense, Bill Clinton, está convencido de que la operación «fue correcta y era la única alternativa que nos quedaba para reunir al niño con su padre», dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart.
«Simplemente, no había otra medida en este asunto crucial que los familiares de Miami tenían que respetar los dictámenes del INS (Servicio de Inmigración y Naturalización) y de la corte de que el padre tiene la custodia del niño», subrayó.
Batalla legal está lejos de terminar
Los republicanos dijeron que sostendrían audiencias en el Congreso sobre la incursión, que varios compararon con tácticas de paracaidistas que no están acordes con los ideales estadounidenses, aunque el gobierno hubiera obtenido una autorización de un juez federal.
Elián está ahora con su padre, Juan Miguel González, la segunda esposa de éste y el bebé de ambos en la Base Andrews de la Fuerza Aérea, en el suburbio Maryland, cerca de Washington.
González llegó a Washington procedente de Cuba el 6 de abril para reclamar a su hijo.
Los parientes de Miami viajaron a Washington el sábado en la tarde y han presionado en vano para lograr entrar en la base y reunirse con el niño y su padre.
La batalla legal sobre Elián está lejos de terminar. El próximo paso es una audiencia el 11 de mayo ante un panel de tres jueces de la corte de apelaciones de Atlanta, que decidirá sobre el destino del pequeño. El niño fue asumido como un símbolo por los inmigrantes cubanoestadounidenses opuestos al gobierno comunista del presidente cubano, Fidel Castro.
Reno, en una entrevista con el programa «Today» de la cadena de televisión NBC, dijo que «no se usó la fuerza», pese a que los agentes derribaron la puerta frontal de la casa de Miami.
«Fue una demostración de fuerza que evitó que alguna persona resultara herida, y es algo que tratamos de hacer en consonanancia con la mejor práctica para aplicar la ley», dijo.
Reno afirmó que hizo todo lo posible para evitar el envío de agentes federales con cascos y armas automáticas en la madrugada del sábado para sacar a Elián de casa de sus familiares. «Nosotros hicimos lo mejor para asegurarnos que todo se hiciera pacíficamente. No tengo ningún arrepentimiento. Traté de hacer lo mejor que pude en mi posición para evitar esta situación», agregó.
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