Las elecciones internas de los partidos argentinos

El peronismo le prepara trampas a Elisa Carrió

ISIDORO GILBERT

 

El ministro del Interior, Jorge Matzkin analizó ayer con autoridades de agrupaciones partidarias la instrumentación de las internas abiertas, previstas para el 24 de noviembre. Pero antes, 9 gobernadores peronistas le plantearon al presidente Eduardo Duhalde una reforma electoral, donde todos los partidos incluso los que tengan una lista única vayan a comicios ese día.

Matzkin mismo en un programa de TV deslizó que todos deberían ir a las elecciones, como anticipando el contenido de los decretos de reglamentación electoral que se conocerán en pocos días.

Los borradores entregados por el ministro a los apoderados de los partidos, entre ellos Rafael Romá, del PARI, dice que con la proclamación de una lista única queda resuelto quien será el candidato. Pero según dijo Romá a este diario, «no es la última palabra».

El manojo de papeles no habla de discutir la caducidad de los mandatos, ni siquiera el acortamiento de los que vencen el 10 de diciembre del año próximo. Como el futuro presidente debe tomar posesión, el 25 de mayo, tendrá que convivir con diputados no electos como el primer mandatario, que para el caso de un opositor como Carrió es clave.

Tampoco los proyectos del ministerio incluyen propiciar la modificación de la ley de Acefalía «por temor que se filtre la idea de la caducidad», opina Romá.

Por esa ley fue elegido en Asamblea Legislativa Eduardo Duhalde pero hasta diciembre del 2003. Como se irá antes, queda un vacío que el gobierno quiere resolverlo por decreto, lo que provocará críticas de los constitucionalistas.

De hecho, y no lo oculta un sector del peronismo, se trata de perjudicar al PARI que si bien no formalmente, tiene decidido llevar a Elisa Carrió como candidata para las presidenciales de marzo y no hay sector alguno en ese espacio que se proponga ir con otro pretendiente que deba ser dirimido en una elección interna.

En rigor, las elecciones abiertas, que vista desde lejos surge como un avance democrático o de transparencia en la elección de los candidatos, fue pensada para resolver la dura interna peronista, que ya ha hecho descender de la cabalgadura electoral a dos posibles pretendientes, el gobernador de Santa Fe, Carlos Alberto Reutemann y al industrial Mauricio Macri. Los dos dieron explicaciones confusas sobre su decisión pero quedó claro que cosas extrañas a la política incidieron en esa decisión.

El argumento más extendido para obligar al PARI, heredero del ARI, a ir a elecciones internas es que de otro modo sus militantes podrían respaldar a uno u otro pretendiente en las que disputarán los peronistas, según sus conveniencias electorales.

Dicen alrededor de Carrió que lo que se busca es desgastar esfuerzos y dinero.

«No tenemos un centavo», cuentan en todos lados. Y es tan cierto que en la última elección de octubre, los candidatos debieron conseguir créditos personales que aún están pagando. Pero se verá como concluye este forcejeo.

Un níquel por favor

Una decisión impuesta por Carrió es que en su partido no se aceptan donaciones de empresas o privados, porque no quieren compromisos. Y el Estado, que adeuda el pago por el millón y medio de sufragios que obtuvo ese partido en octubre, no ha recibido ni un maradeví.

Es que el PARI está en formación. Recién los próximos días conseguirá la personería nacional. Hasta ahora, la logró o está al salir, en las provincias de Chaco (de donde es oriunda Carrió), Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, Neuquén, Buenos Aires y Capital Federal.

Sus voceros cuentan que no habrá provincia sin un PARI actuando, y que están en la etapa de conformación del partido y en la búsqueda de ampliar las bases de sustentación de la candidata que encabeza las encuestas para marzo.

De hecho, la cuestión de la caducidad de mandatos se ha diluido por oposición de los partidos históricos (aunque hay sectores en sus filas que quieren una renovación total).

Organizaciones sociales, de izquierda y el PARI, están intentando reanimar el reclamo por la caducidad junto con otras demandas como un seguro de empleo y formación universal, actitud frente a la deuda externa, juicio político a la Corte Suprema de Justicia, para que se transforme en una consulta popular, contemplada en la carta magna.

Se comprende que estas aproximaciones pueden derivar en la base política del espacio de centro izquierda, aunque no tenga por ahora propósitos de sumarse a candidatura alguna.

Se esperan muchas sorpresas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje