Carlos Menem niega acusación y querellará al New York Times
ISIDORO GILBERT
Y se preguntó: «¿Por qué ahora el Gobierno argentino se preocupa en elevar este tipo de hechos mentirosos para que se inicie nuevamente una campaña con tono altamente difamatorio» en su contra?
Es curioso cómo los políticos argentinos desconocen las reglas del diario de Nueva York y ese atavismo proverbial de creerse estar en el centro del universo. «Pensar que el NYT se entromete en la chiquitez de la interna peronista es un insulto a la prensa», le dijo a Radio Mitre la corresponsal en Nueva York del matutino «Clarín», Marina Aizen.
Pero Menem sostiene que su colaborador, el ex periodista y ex integrante de los servicios de inteligencia, Mario Baizán, se reunió con el periodista del diario neoyorquino para averiguar cuál había sido la fuente de su información, y que éste le reveló que los datos para el artículo le fueron proporcionados por el Gobierno.
Sin embargo, el ex presidente descartó en principio que Eduardo Duhalde, fuera responsable de esa información, aunque no quiso «abrir juicios de valor hasta que no tengamos los informes correspondientes».
El ex mandatario que ratificó que demandará al diario neoyorquino, admitió que tiene una cuenta bancaria en Suiza, que ahora ascendería a más de medio millón de dólares, producto de un depósito que hizo en el año 1986 de 200 mil dólares que cobró como indemnización del Gobierno de Raúl Alfonsín por sus años en prisión bajo el régimen militar y que ahora, con los intereses acumulados, habría llegado a esa cifra. Otra curiosidad.
Estaba escrito: el gobierno por la voz del jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, aseveró: «El ex presidente está en campaña y el gobierno no emite juicio sobre los dichos de los precandidatos».
También de libro: Teherán acusó a los «círculos sionistas que intentan distraer la opinión pública argentina de la identidad de los verdaderos perpetradores del atentado», dijo la radio estatal de Irán citando a Hamid Reza Asefi, vocero del ministerio de Relaciones Exteriores.
El misterioso señor «C»
La tentación de ligar la publicación con la batalla interna por quien será el candidato presidencial del peronismo era cantada. Menen está convencido de que será el próximo presidente y que para la misión necesita enfrentar al cordobés José Manuel de la Sota «el candidato del Gobierno», según sus partidarios y al puntano Adolfo Rodríguez Saá en la interna con éxito.
Para la empresa debe sumar adhesiones de toda índole y por ello no deja de atender a cuantos intendentes, diputado provincial y concejal se acerque. Los medios que respaldan al riojano, han preferido ocultar o darle escaso relieve a lo informado por el diario norteamericano.
Según el portal «diariojudicial.com/» el alto ex jefe de la inteligencia de Irán, Alboghasem Mesbahi, a quien se le atribuye haber acusado a Irán del atentado a la AMIA y de sobornar el silencio de Menem «podría volver a declarar en la causa AMIA si prospera un pedido del juez federal Juan José Galeano a la justicia de Alemania, lugar de residencia del disidente».
El hombre, conocido en la causa como testigo «C» declaró en dos oportunidades. La primera vez en Alemania, en abril de 1998 y luego en México, en mayo de 2000. En ambas oportunidades, el testigo –protegido por Berlín– brindó detalles inquietantes sobre los vínculos de las autoridades de Irán con los grupos terroristas con base en Líbano, como el Hezbolá, señalado como autor del atentado del 18 de julio de 1994 en Buenos Aires.
Entre otras cosas, aseguró que a partir de 1993 el Hezbolá cambió sus mecanismos de operación en el exterior y comenzó a contratar «mano de obra local» para sus actos terroristas, y señaló que el particular reclutamiento se daba fundamentalmente entre «policías corruptos». Es el centro del juicio que tiene lugar aquí desde hace seis meses. Fue en su segunda declaración ante Galeano cuando implicó a Menem e informó sobre el depósito de 10 millones de dólares en un banco suizo.
En la misma información se dice que «C» describió al enviado de Menem a Teherán para negociar sobre las relaciones diplomáticas.
LA REPUBLICA sabe que el ex canciller Guido Di Tella había redactado el decreto con la ruptura de relaciones, que el entonces presidente nunca firmó ni argumentó porqué.
¿Un enviado oficial?
«C» dijo que el enviado era «de unos 50 años, con barba» tipo candado, pero no brindó más detalles. «Y abrió un interrogante que aún subsiste y sobre el que se pretende avanzar»: el sospechoso sería «Octavio Frigerio, por entonces titular de los «Cascos Blancos» para los cuales cumplieron una «misión en el Líbano», Amira Yoma y Alejandro Tfeli», dice la web citada.
La primera habría confesado su angustia por el involucramiento de su familia en el atentado a la AMIA.
El segundo está personalmente involucrado en dicho atentado, según denunció el periodista Juan Salinas oportunamente ante el juez Galeano y la Comisión bicameral de seguimiento de las investigaciones de los atentados a la embajada de Israel y la AMIA.
Para esto, del juzgado federal 9 partió el 25 de marzo pasado un legajo con 25 fotografías que se corresponderían con la descripción inicial del testigo y se pidió a la justicia de Alemania que, entre ellas, el disidente intente reconocer al supuesto emisario argentino y si la identificación es positiva, aporte más datos sobre esta persona.
De todos modos los dichos de Mesbahi sobre el supuesto acuerdo alcanzado en Teherán trascendieron a la prensa local en el segundo semestre del año pasado.
En diciembre de 2001, el juez Galeano envió un exhorto a la justicia de Suiza para que detallara el tipo de operatoria y cuentas del Banco Degroof Luzemburg SA en Ginebra y si en esa entidad «existe o existió una cuenta registrada a nombre de Carlos Saúl Menem o alguna persona vinculada al nombrado», según consta en el escrito.
Cuando el pedido se filtró a la prensa, en los primeros meses de este año, el ex presidente Menem presentó un escrito en el juzgado de Galeano donde indicó que la versión es «carente de todo sentido lógico» ya que un acuerdo de esa magnitud habría «afectado la marcha de mi gobierno», indicó el ex mandatario.
Salinas, que escribió un polémico libro sobre el atentado contra la AMIA sostiene que «no es ese banco donde se debe buscar, sino en la USB de Ginebra».
¿Influye lo publicado en Nueva York en el futuro político de Menem? En medios peronistas, y radicales las opiniones están divididas.
Dirigentes de la UCR consultados por este periodista no creen que el NYT haya colocado el tema AMIA en primer plano pensando en la interna peronista sino para movilizar a EEUU, Suiza y obviamente a la Argentina a poner todo en juego para esclarecer el atentado brutal. *
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