Rompehielos argentino liberó a buque alemán

El rompehielos argentino «Almirante Irizar» liberó ayer, tras 23 días de navegación, el buque científico alemán «Magdalena Oldendorff», que permaneció desde el 11 de junio varado entre los témpanos de la Antártida.

El personal del barco argentino transfirió los víveres para los 17 tripulantes del buque científico y luego le proveyó el combustible para que pueda salir de la barrera de hielo donde había quedado atrapado, informó la Armada argentina.

La denominada «Operación Cruz del Sur» comenzó cuando el navío de la Armada Argentina partió el 25 de junio último desde Buenos Aires para asistir al buque alemán.

El «Almirante Irizar» está dotado de militares del Ejército especializados en rescates y de dos helicópteros.

La misión, considerada de «alto riesgo y complejidad», enfrentó en algunos casos a los marinos argentinos a vientos de 140 kilómetros por hora y olas de 15 metros que se presentan en las remotas aguas del Atlántico Sur.

Si las condiciones climáticas lo permiten, el buque alemán iniciará en las próximas horas y por su cuenta su viaje final en dirección norte, con el rompehielos «Irizar» abriéndole el paso.

En un día de buen clima, con sol, viento de 10 nudos, 13,2 grados bajo cero de temperatura y 19 grados bajo cero de sensación térmica, los dos barcos iniciarán la marcha a mar abierto a más tardar antes de la medianoche de hoy, una vez que el rompehielos termine de cargar 6.000 metros cúbicos de combustible.

El jefe de la Fuerza Naval Antártica, Raúl Benmuyal, dijo en una conversación desde el continente blanco con periodistas que a partir de ahora, con los vuelos glaciológicos y la imágenes que les llegan de los satélites, los dos barcos se orientarán entre los témpanos buscando las grietas que puedan tener los campos de hielo. *

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