Neonazi que disparó contra Chirac fue internado en psiquiátrico
Maxime Brunerie, de 25 años, militante de grupúsculos de extrema derecha, no se instaló en un sitio estratégico como en los casos clásicos de atentados contra hombres políticos sino en medio del público, por lo que alcanzó a disparar un tiro desviado por turistas y espectadores que lo pusieron fácilmente fuera de combate antes de que se encargaran de él los policías.
Fue internado en un hospital por orden administrativa y no judicial, aunque se inició una investigación por «tentativa de asesinato» que permitirá determinar –según la fiscalía– si en el momento de intentar el atentado era responsable penalmente de sus actos.
Declaró que quería asesinar a Chirac y después suicidarse, pero sus declaraciones fueron tan incoherentes que desde un comienzo se planteó la posibilidad de que se tratara de un desequilibrado.
Los medios policiales señalaron por otra parte que todo indicaba que había actuado solo y que no se trataba de un complot, pero las investigaciones continuaban todavía este lunes para aclarar todos los puntos oscuros.
Contrariamente al secreto que rodea a los grandes atentados –entre ellos el más recordado es sin duda el asesinato del presidente de Estados Unidos John F. Kennedy– Maxime Brunerie se había encomendado el trabajo de dar lustre a su futura operación invitando por Internet a los internautas a mirar en la televisión lo que iba a ocurrir durante el desfile del 14 de julio, la Fiesta Nacional francesa, en los Campos Elíseos de París.
De todos modos, el intento de asesinato –aún tratándose eventualmente de un desequilibrado– provocó conmoción periodística tanto en Francia, donde la prensa y sobre todo la televisión dio al caso amplia difusión, como en el extranjero, donde ocupó las portadas de grandes diarios tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos, entre otros países.
Varios jefes de gobierno manifestaron su emoción, entre ellos, el canciller alemán Gerhard Schroeder, quien se declaró «aterrado».
Los diarios londinenses dieron importancia al acontecimiento e hicieron un paralelo con la novela «El chacal» del británico Frederick Forsyth sobre una tentativa de asesinato del General Charles De Gaulle en los años 60.
Pero, al mismo tiempo, la prensa británica matizó sus juicios subrayando que Brunerie no es más que un aficionado, un «amateur».
El propio Forsyth declaró que su personaje «no era un loco, sino un asesino ultraentrenado que se había instalado en un edificio, lo que le daba mejores posibilidades de éxito», a diferencia del joven francés que se instaló entre el público de los Campos Elíseos.
«Ningún profesional habría intentado algo tan poco preparado con tanto riesgo de ser atrapado», agregó Forsyth.
En Estados Unidos, el Washington Post, el Washington Times, el New York Times y USA Today publicaron en sus primeras páginas la foto que muestra a los policías poniendo fuera de combate al aprendiz de terrorista y el tema fue también tratado por la televisión.
En Francia, la mayor parte de los diarios abordó el tema en primera página, pero algunos, entre ellos el derechista Le Figaro y el comunista L’Humanité, prefirieron centrar su información sobre la conferencia de prensa televisada que el presidente Chirac dio el mismo día, en la cual ni siquiera habló del atentado, pero en cambio trató de los grandes problemas económicos y sociales de Francia. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad