Madrid pidió el retiro de los soldados y espera una respuesta de Marruecos

España envía barcos de guerra a la isla Perejil

MADRID, AFP

 

Una fragata zarpó rumbo a Ceuta y dos corbetas en dirección de Melilla, indicaron este sábado fuentes del ministerio español de Defensa. Ceuta y Melilla son dos ciudades del norte de Marruecos bajo soberanía española.

La fragata «Navarra», cuya tripulación está integrada por 168 marineros, 25 suboficiales y 14 oficiales, llegó a la costa de Ceuta. En sus inmediaciones se encuentra el islote de Perejil.

Las corbetas «Infanta Elena» y «Cazadora» zarparon rumbo a Melilla. Ambas cuentan con una dotación de 115 marineros, 17 suboficiales y 12 oficiales.

Simultáneamente, cuatro helicópteros, dos en cada ciudad autónoma, es decir Ceuta y Melilla, seguían patrullando la zona.

El gobierno español presentó el viernes a su par marroquí una «nota verbal» en la cual le solicita que «restablezca el estatus quo actual» en la isla de Perejil, es decir, que retire a la decena de soldados marroquíes que desembarcaron en el islote.

El viernes por la noche, la flamante ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, que asumió su cargo el jueves, habló por teléfono con su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa, para «ayudar a encontrar una solución satisfactoria» al diferendo.

En declaraciones a la prensa la ministra dijo que por ahora, la posición del gobierno de José María Aznar es volver a situar el súbito desembarco de soldados marroquíes en un islote rocoso deshabitado en el contexto del tratado de amistad que ambos países firmaron en 1991, sin entrar «al menos de momento» en un «debate de orden jurídico sobre el asunto de la soberanía» en esa isla.

Las autoridades marroquíes deben comprender que este incidente «es incompatible con un tratado de amistad», expresó la funcionaria.

Palacio no quiso precisar cuánto tiempo está dispuesto a esperar el gobierno español una respuesta de las autoridades de Rabat, antes de adoptar una nueva iniciativa.

Entre tanto, las autoridades españolas decidieron reforzar la presencia militar en los pequeños cuarteles españoles permanentes, que en general cuentan con entre 30 a 50 hombres, y están instalados en algunas islas bajo soberanía española frente a las costas marroquíes, como las islas Chafarinas, el peñón de Al Hoceima, y el peñón de Vélez de la Gomera. La magnitud de tal refuerzo no fue especificada. El viernes, el vicepresidente del gobierno español, Mariano Rajoy, había indicado que Madrid temía otra intervención marroquí, luego de haber observado maniobras de un patrullero marroquí cerca de una de las islas Chafarinas, en horas de la mañana.

No obstante, la situación seguía en calma en Ceuta y Melilla, donde se encuentran dos cuarteles con unos 3.500 hombres cada uno.

Según las autoridades españolas, tres patrulleros españoles permanecen en cercanías de la isla de Perejil.

Tras el inicio de este nuevo capítulo en la prolongada crisis diplomática entre Madrid y Rabat, Marruecos afirmó que la isla de Perejil –de 13,5 hectáreas de superficie– está bajo su soberanía desde que en 1956 concluyó el protectorado español, y aseguró que de ahora en adelante habrá una presencia militar marroquí permanente en ese islote.

En una entrevista publicada este sábado por el diario español El País, el ministro portavoz del Gobierno marroquí, Mohamed Achaari, reafirmó que la isla es «marroquí» y que «eso no se discute». Además, confirmó la «instalación de un puesto de vigilancia permanente» que busca «luchar más eficazmente contra el tráfico de emigrantes y el terrorismo».

Estimó que la reacción de España, que considera la negativa de Marruecos de retirar a sus soldados del islote como una «ruptura unilateral» del estatus quo hispano-marroquí previendo que permanecería desmilitarizado, «sorprendió mucho» al gobierno de Rabat. La reacción de Madrid «es desproporcionada. No hay motivos para hacer un drama», aseguró. *

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