"La confrontación es de las fuerzas pluralistas democráticas versus los comportamientos mafiosos"

LUCILA SIGAL, BUENOS AIRES, REUTERS

 

«La confrontación es de las fuerzas pluralistas democráticas de este país versus los comportamientos mafiosos de los últimos 10 años, entre los que está Menem», dijo Carrió a Reuters en una entrevista reciente en el Congreso, cercado para evitar que los furiosos argentinos agredan a políticos.

Con un estilo combativo, la líder del centroizquierdista Argentinos por una República de Iguales (ARI) disfruta de una popularidad de 20 por ciento que asoma como enorme entre una opinión pública que culpa a los políticos por la peor crisis económica en la historia del país.

Para esa misma opinión pública, Menem es el político con peor imagen tras un gobierno donde –pese a la estabilidad económica– los desocupados y la pobreza se multiplicaron y los escándalos por corrupción estaban a la orden del día.

A pesar de eso, quien fuera presidente entre 1989 y 1999 –y que el año pasado estuviera detenido cinco meses en una causa por contrabando de armas– ya adelantó que competirá en las primarias del peronismo con vistas a las presidenciales.

También conocida por su fervor católico, que expresa en su lenguaje repleto de alusiones a la Biblia y a la enorme cruz y rosario que cuelgan de su cuello, Carrió, de 45 años, dice que la religión es «el centro» de su vida y en esto también dispara dardos contra la supuesta hipocresía de quienes la critican.

«Este país cuyo 90 por ciento es católico está preocupado por mi cruz, pero si no fuera por este rosario, ¿cómo quiere que siga combatiendo?», señaló.

«Que se vayan todos»

Desde diciembre, cuando una revuelta popular que dejó 27 muertos y decenas de heridos forzó la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa y un sucesor interino designado por el Congreso, los argentinos vienen reclamando en las calles que «se vayan todos» los políticos.

Carrió y un grupo de legisladores de izquierda presentaron el jueves un proyecto en el Poder Legislativo para que se revoquen todos los mandatos de los diputados y senadores.

Según analistas, detrás de la consigna también yace la necesidad del ARI por aumentar su presencia en el Congreso, donde es la tercera fuerza, y en las elecciones del año próximo apenas la mitad de sus bancas serán renovadas si no prospera la iniciativa para revocar todos los cargos políticos.

«Proponemos la revocación de todos los cargos (…) Lo único que está en discusión es si nos vamos bien con esta ley, es decir, si la vieja República conduce a la nueva o si somos (por los políticos) echados brutalmente por el pueblo», dijo. «Nuestra propuesta es el camino de la paz institucional para salir de esto, pero, si no la toman, yo temo y advierto que un planteo represivo puede llevar a nueva sangre de este pueblo y a nosotros nos va a encontrar en la calle», agregó.

Propuestas en duda

A pesar de que muchos argentinos consideran que Carrió es honesta, otros le cuestionan su falta de propuestas concretas para revivir una economía que no crece desde 1998, lo que dejó en la pobreza a la mitad de los 36 millones de habitantes y sin trabajo al 24 por ciento de la población activa.

Sobre temas candentes como las vitales conversaciones que Argentina mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre ayuda financiera, Carrió puso las relaciones con el organismo en un segundo plano porque «el país está primero».

Con respecto al pago de la deuda externa, sobre la que Argentina se declaró en cesación de pagos, la diputada dijo que primero llevaría el tema a las Naciones Unidas o a La Haya para determinar qué parte de la misma es legítima y cuál no.

«Creo que el principio es el pago, pero el pago de lo que legítimamente debemos (…) Debemos hacerlo con equidad revisando algunas cosas que han sido monstruosas», concluyó. *

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