Proponen despenalizar consumo de marihuana
El gobierno decidió reclasificar el cannabis desde la categoría de «droga B», que indica una peligrosidad media, a la letra «C», al mismo nivel que los antidepresivos y esteroides.
La decisión surge de las conclusiones de una profunda investigación dirigida por la Comisión Interna de la Cámara que incluyó entrevistas a policías, médicos y expertos en el tema.
El ministro del Interior, sin embargo, rechazó la idea de la completa legalización, y ratificó que el consumo de marihuana continuará siendo un delito, aunque en general no supondrá el arresto.
«Todas las drogas clasificadas son peligrosas y siguen siendo ilegales. Sin embargo, debemos concentrarnos en la lucha contra las más dañinas», subrayó el ministro, lo que fue considerado como una concesión a la policía, que demanda poder focalizarse en la lucha contra los estupefacientes duros que constituyen un grave peligro para la sociedad.
Las penas que prevé el texto para quienes distribuyan marihuana son el triple de las vigentes.
El ministro anunció también la inversión de cerca de 290 millones de euros en tres años para mejorar y agilizar el tratamiento y recuperación de los drogadependientes.
En el Reino Unido el consumo de marihuana es una práctica difundida.
Según un reciente sondeo más de la mitad de los jóvenes entre 16 y 24 años fumó marihuana al menos una vez en su vida. En el año 2000, 104.400 personas fueron incriminadas por posesión de estupefacientes, 70.306 (el 67%) de las cuales tenían cannabis.
La nueva normativa, antes de convertirse en ley, deberá ser debatida y aprobada por el Parlamento.
El mismo Blunkett no prevé que, de convertirse en ley, la despenalización entre en vigor antes de julio de 2003.
Entre los tóxicos más peligrosos, clasificados con la letra «A», permanece el éxtasis, la «droga de la discoteca», de la cual se consume medio millón de pastillas cada fin de semana en Gran Bretaña.
El reporte de la Comisión Interna sugirió reclasificar el éxtasis como droga «B», pero Blunkett dijo hoy que no se pudo aceptar esa propuesta.
«Todavía sabemos poco de los efectos que provoca esta droga en el largo plazo, pero sabemos que el éxtasis puede matar de modo imprevisible y que no existe una dosis segura».
El ministro también rechazó la recomendación de la Comisión de crear en forma experimental una «zona segura» donde los heroinómanos puedan inyectarse heroína en condiciones controladas.
Otra propuesta que no tuvo eco fue la tolerancia para los locales de café donde se consume marihuana, al estilo de los que existen en Amsterdam.
Este tipo de negocios continuarán estando fuera de la ley y el gobierno –dijo Blunkett– espera que «la policía reprima con rapidez y eficacia las tentativas de violar la ley. *
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