La presidencia de Bolivia se dirime en el Congreso

Bolivia: entre el liberal Sánchez de Lozada y el socialista Morales

Finalizado el escrutinio, el ex presidente liberal (1993-97) obtuvo el 22,46% de los votos (lejos de la mitad más uno necesario para ganar en primera vuelta), seguido por Morales con el 20,94%.

La Constitución Política ordena que el Congreso deberá elegir por mayoría absoluta entre los dos candidatos más votados, es decir Sánchez de Lozada, favorito en los papeles previos, y Morales.

El Congreso está compuesto por 27 senadores (mayoría 14) y 130 diputados (mayoría 66).

El Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) de Sánchez de Lozada, obtuvo 11 escaños en el senado y 36 diputados, mientras el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales 8 senadores y 27 diputados.

En busca de un segundo mandato, Sánchez de Lozada –que recibe adhesiones de sectores empresariales– llamó a conformar un gobierno de convergencia «fuerte, sólido y eficiente», abierto a todas las fuerzas políticas del país, incluido el Movimiento al Socialismo (MAS), del líder cocalero.

En medio de un intenso cabildeo de las fuerzas políticas, el embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha, pareció inclinar la balanza en favor del ex presidente al recordar que Sánchez de Lozada «está muy interesado en buscar dentro de los partidos democráticos de Bolivia una alianza para conformar el gobierno».

El controvertido diplomático, que en la antesala de los comicios llamó a no votar por Morales, destacó que el liberal ortodoxo «no sólo ganó la elección general sino también ganó el mayor número de diputados y senadores en el parlamento».

Por su lado, Morales –quien en enero fue despojado de su curul de diputado acusado de instigar a la violencia– recibió el apoyo de sindicatos y sectores populares, a través de la unitaria Central Obrera Boliviana (COB) y del cacique aymara Felipe Quispe, cuyo Movimiento Indígena Pachacuti (MIP), alcanzó el 6,09% de los sufragios y con ello seis parlamentarios.

La populista Nueva Fuerza Republicana (NFR), del ex militar Manfred Reyes Villa, tercero en el cómputo final con el 20,91% (2 senadores y 25 diputados), retrocedió en su promesa de apoyar a Morales y prefirió anunciar que hará una «oposición constructiva», mientras denunciaba un fraude informático y reclamaba el recuento de votos.

Por su parte, el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) del ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-9), poseedor de los votos que pueden franquear el paso al palacio Quemado (5 senadores y 26 diputados), comenzó este miércoles una crucial reunión en el sur del país para definir si cogobierna con Sánchez de Lozada –su enconado adversario– o da un paso al costado y se ubica en la oposición.

El MIR, que en 1989 pactó con su antiguo represor, el extinto dictador Hugo Banzer, a condición de convertir a Paz Zamora en presidente, podría inclinarse en favor de Sánchez de Lozada luego de que su principal dirigente, Hugo Carvajal, advirtiera que «la gobernabilidad debe estar garantizada, y a esa gobernabilidad vamos a aportar».

Otras fuerzas menores de derecha con representación parlamentaria anunciaron su adhesión a Sánchez de Lozada. *

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