Elisa Carrió hizo un movimiento que descoloca a Duhalde
ISIDORO GILBERT
Y no solamente porque el delfín in péctore del Presidente, el gobernador de Santa Fe, Carlos Alberto Reutemann prolonga hasta el paroxismo dar el sí sobre su candidatura presidencial para las internas partidarias de noviembre.
Un inteligente movimiento político de la líder del ARI, Elisa Carrió, deja descolocado tanto a Duhalde como a Carlos Menem quien supone que el ex corredor de Fórmula 1 no lo enfrentará y, entonces, podría tener expedito el camino para un tercer mandato.
¿Qué hizo la legisladora? Le remitió por fax una carta al gobernador de Santa Fe pidiéndole que no se preste a convalidar los comicios que están amañados dado que no se pide, ni se busca la manera legal, de hacer caducar los mandatos de los legisladores en todos los niveles y remozar al cuestionado Poder Judicial, especialmente a la Corte Suprema de Justicia.
Giro imprevisto
Contra ella ya hay pedido de juicio político en la Cámara baja aunque está mantenido en stand by por el peronismo, más listo por acabar con el litigio para que los supremos vayan en auxilio del gobierno necesitado que se declaren legales leyes que perjudican a millones de ahorristas.
Reutemann le respondió a Carrió rápido y positivamente. En rigor, él mismo envió a la Legislatura de Santa Fe un proyecto para convocar a una Constituyente para caducar mandatos entre otras reformas y uno de sus diputados nacionales más fieles, Jorge Obeid, pidió lo mismo en la Cámara baja.
Reutemann podría ser acompañado por otros gobernadores peronistas, entre ellos el de Buenos Aires, Felipe Sola, el de Santa Cruz, Néstor Kirchner y no se enfrentaría a ese paso, el cordobés, José Manuel de la Sota.
Ni el de La Rioja, Angel Mazza, incondicional de Menem, ni ningún gobernador radical, está dispuestos a andar por ese sendero. A Duhalde lo de Carrió y el apoyo del santafesino, lo descoloca: él ha dicho que eso de hacer caducar mandatos es una maniobra de Carrió y del socialista de izquierda Luis Zamora.
Y que además no hay tiempo para una Constituyente. O para otro paso legal: hay muchas ideas en danza al respecto.
Ayer el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, anunció que pedirá a la Legislatura local la convocatoria a una Constituyente para hacer coincidir el fin de su mandato con las elecciones presidenciales y dar por caducos todos los mandatos de los legisladores.
Lo mismo hará el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, un pretendiente a ser candidato por el peronismo. Es en rigor, un decir: el sureño está camino a tratar de entenderse con Carrió en la formación de un espacio de centroizquierda. A ese lugar ya anunció que irá el jefe del Frente Grande, Ibarra.
Dos espacios, por ahora
Pasado todo en limpio se puede decir que está en camino la integración de un espacio institucional que tienen como líderes a Carrió y Reutemann, que puede hacer suficiente presión con el bonaerense Solá para que, sea por una Constituyente, sea por otro arbitrio legal que, según los constitucionalistas, es posible, se declaren caducos todos los mandatos nacionales.
Si se consigue, abriría el mismo cauce para los provinciales y entonces, al decir de Carrió: «La nueva República enterraría a la vieja».
Para ella, que dice que Reutemann «es un hombre honesto», el futuro se construye con los escombros del viejo orden institucional.
A ese espacio, y para las caducidades, la incorporación de Zamora es probable y a tono con el reclamo de más del 80% de los ciudadanos, según las encuestas.
Carrió le ha pedido a Reutemann que si no consiguen sus objetivos, deberían desconocer el llamado electoral de Duhalde; sin ellos dos, no tendría ninguna legitimidad ya que son los pretendientes con mejor imagen, dice la diputada nacional. Hay que ser claros: el santafesino es un conservador y bien visto por los EEUU. La mujer, una rebelde que quiere enterrar la vieja política y piensa que un modelo de mercado sin tutelas externas es posible.
Por lo pronto Reutemann no voló ayer a Tucumán donde los aguardaba Duhalde para rememorar el 9 de julio de 1816, Día de la Independencia.
Paralelamente en todo el país, hubo manifestaciones «por la verdadera Independencia», enfrentadas al gobierno.
Reutemann argumentó fallas en su avión para dejarlo solo al Presidente que debió escuchar un sermón del obispo de Tucumán que lo puso colorado.
Carrió por su lado al aceptar abrir un debate para un espacio electoral con Ibarra y Kirchner, da pasos de amplitud que le reprochaban no impulsarlo. Y que se agrandarán, dicen a su lado.
Son novedades importantes en un proceso que aún no exhibió lo más bonito. *
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