Explosión en canal de televisión calienta el clima para la marcha opositora
La explosión de una granada en la televisora Globovisión y una protesta frente a un diario calentaron este martes el clima político de Venezuela a dos días de una marcha opositora que se propone llegar hasta el Palacio de Miraflores para pedir la renuncia del presidente Hugo Chávez.
La explosión en la madrugada dañó siete vehículos y fue condenada por variados dirigentes opositores que se presentaron en la sede de la televisora para expresarle su solidaridad y culparon al gobierno del atentado que busca, a su juicio, «intimidar» a los organizadores de la marcha.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, también se presentó en la televisora para condenar el atentado que calificó de terrorista.
A media mañana, un grupo de simpatizantes del gobierno se concentraron frente al diario El Universal con carteles contra periodistas y artistas opositores a quienes exigieron «dejar de sembrar el rencor».
La marcha del jueves 11 de julio es organizada por la Coordinadora Democrática que agrupa a 13 partidos políticos y unas 25 organizaciones civiles.
El recorrido de la caminata incluye su paso por el presidencial Palacio de Miraflores, en el centro de Caracas, y cuenta con un permiso de la Alcaldía Mayor que dirige el opositor alcalde Alfredo Peña, confirmó a la AFP el secretario general del partido Primero Justicia, José Luis Mejías, miembro de la coordinadora.
No obstante el gobierno central prohibió el paso de la marcha por el Palacio presidencial argumentando la necesidad de controlar el orden público y como prevención de situaciones violentas como las que ocurrieron el 11 de abril, horas antes de un efímero golpe de Estado contra el presidente Chávez.
«El área próxima al palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo, debido a los problemas de orden público ocurridos últimamente –y en particular a los acontecimientos que condujeron al golpe de Estado del 11 de abril contra el régimen constitucional– está excluida para manifestaciones de este tipo», dice el comunicado del ministerio del Interior, divulgado el lunes.
El comunicado asegura que la prohibición es válida para manifestaciones de cualquier tendencia política «con lo cual el gobierno nacional se propone velar de forma rigurosa por la seguridad de la ciudadanía».
El 11 de abril 18 personas murieron durante enfrentamientos alrededor de una manifestación opositora y una concentración de partidarios de Chávez cerca del Palacio Presidencial. La marcha devino entonces en un golpe de Estado que sacó a Chávez del poder por 47 horas, durante las cuales se elevó a 57 el número de muertos.
«Eso ya está aclarado, nadie va a manifestar dentro de esa zona, menos los partidarios del gobierno», afirmó este martes el vicepresidente José Vicente Rangel.
No obstante, los opositores desafiaron al gobierno y reiteraron este martes que continuarán con la ruta prevista.
«La ruta de la marcha se mantiene», confirmó el secretario general de Primero Justicia, quien criticó que el gobierno «desempolvara» un viejo decreto para justificar la prohibición de marchar a los alrededores del Palacio.
Mejía informó que este martes la Coordinadora Democrática se reunió con el alcalde Peña para coordinar los preparativos de seguridad de la protesta y que al final de la jornada lo harán con el vicepresidente Rangel para exigirle garantías de seguridad.
La marcha se efectuará un día después que abandone el país el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, quien culmina el miércoles una visita a Caracas, sin aparentes resultados positivos, para facilitar el diálogo entre el gobierno y la oposición. *
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