Por lo menos 71 muertos en colisión de dos aviones en pleno vuelo sobre Alemania

Una bola de fuego

Funcionarios del centro de emergencia abierto en el lugar de la catástrofe dijeron que se habían encontrado 15 cadáveres y que una caja negra del avión ruso había sido recuperada en un bosque junto al lago.

En Moscú, el director de Bashkirian Airlines declaró a la agencia ITAR-TASS que 52 niños y adolescentes rusos se encontraban entre los pasajeros de su avión Tupolev Tu-154.

Este aparato se estrelló a unos 11.000 metros sobre el Lago Konstanz el lunes por la noche. El piloto del avión de pasajeros ruso aparentemente hizo caso omiso de las reiteradas advertencias de los controladores del tráfico aéreo de que cambiase de altitud, afirmó el ministro de Transportes de Baden-Wuerttemberg, Ulrich Mueller.

El avión ruso partió de Moscú en dirección a Barcelona cuando chocó con un Boeing 757 de transporte de DHL con dos pilotos a bordo.

Los testigos que se encontraban cerca del lago, que se encuentra en la frontera de Suiza y Austria, indicaron que habían escuchado una fuerte explosión y que vieron cuando trozos en llamas del fuselaje caían a tierra.

«El cielo se iluminó súbitamente. Parecía que el cielo estuviera en llamas», dijo Klaus Barinka, de 42 años, un capitán de transbordador que trabaja en el Lago Konstanz.

Informes no confirmados indicaron que el avión de carga se estrelló en el lago y que un motor de uno de los aparatos había caído en un jardín, pero Mueller sostuvo que no se habían señalado víctimas entre los habitantes.

Trozos del fuselaje y cadáveres se encontraban diseminados en una zona de 30 km, en su mayor parte explotaciones agrícolas.

«Debemos temer lo peor, que todos estén muertos», dijo Siegfried Tann, un funcionario local de un centro de emergencia organizado en el lugar.

Tann afirmó que se habían producido incendios en los lugares donde cayeron trozos de los aviones en llamas, pero que en su mayor parte habían sido dominados.

La policía informó que varias casas, una granja y una escuela fueron presa de las llamas.

El avión de carga DHL Boeing operado por Bahrain Aviation, que había salido de Bérgamo (norte de Italia) en dirección a Bruselas, chocó con el Tupolev poco después de las 23H30 locales (21H30 GMT) del lunes, indicó la policía.

El Tupolev había salido de Moscú a las 22H48 locales (18H48 GMT), según Interfax.

El correo semipúblico alemán, accionista mayoritario de la filial de carga DHL, manifestó sus condolencias a los familiares de las 71 personas que murieron en esta catástrofe aérea.

«Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a los familiares de las víctimas», indicó este martes Martin Dopychai, portavoz de Deutsche Post. Todos los elementos internos relativos al accidente a disposición del correo, que posee 51% de las acciones de DHL desde principios de 2002, fueron reunidos, agregó Dopychai.

Los rusos cuestionan a los controladores

Los responsables rusos evocaron este martes un «error humano» y cuestionaron a los controladores aéreos suizos por el choque en vuelo de un Tupolev y Boeing en el sur de Alemania que costó la vida a 71 personas, entre ellos 52 jóvenes rusos que se dirigían a España.

«Mi hipótesis es que se trata de un error de los controladores que enviaron a los aviones uno contra el otro», declaró Nikolai Odegov, director general de la compañía Bachkirian Airlines propietaria del Tupolev.

«La tripulación completó íntegramente todas las órdenes de los controladores suizos» a cargo de la zona del lago Constanza (sur de Alemania) en donde se produjo el choque con un Boeing 757, indicó poco antes Odegov.

Los controladores aéreos suizos afirmaron que el Tupolev había ignorado varias órdenes para que bajase la altitud.

Bachkirian Airlines subrayó que el Tupolev 154, puesto en servicio en 1995, estaba en perfecto estado y era piloteado por una tripulación «muy experimentada», además estaba equipado con un sistema de navegación moderno, el TCAS 2000, que alerta a los pilotos sobre la presencia de otro avión.

Estimando que hubo un «error humano», el jefe de la dirección de aviación civil rusa, Alexander Neradko, incriminó por su lado implícitamente a los controladores aéreos.

«Está claro que hubo un error humano. Pero no viene de la nada», declaró Neradko, que también es viceministro de Transportes, y agregó que «una serie de factores, incluso en tierra» podrían estar al origen del drama.

El primer ministro ruso Mijail Kassianov, de visita en París, subrayó que el Tupolev 154 era «prácticamente nuevo» y que su tripulación tenía «10 años de experiencia».

Según la compañía, el comandante de a bordo, Alexander Gross, de 52 años, tenía más de 12.000 horas de vuelo activo y una importante experiencia en líneas internacionales. La tripulación hablaba perfecto inglés, agregó la compañía.

Kassianov también declaró que Rusia «esperaba un reporte detallado de los resultados de la investigación», mientras que una delegación de expertos rusos partió el martes por la noche hacia Alemania.

El presidente ruso Vladimir Putin se entrevistó por teléfono con el canciller alemán Gerhard Schroeder, y pidió una amplia cooperación entre los servicios de los dos países en la investigación de la catástrofe.

Los dos dirigentes expresaron su pésame por las 69 víctimas rusas, entre ellas 12 miembros de la tripulación, 5 acompañantes adultos y 52 niños de los cuales ocho tenían menos de 12 años, y que en su mayoría eran hijos de altos responsables de la república musulmana rusa de Bachkortostán (en los Urales). Durante las búsquedas se han recuperado 26 cadáveres y muchos fragmentos de cuerpos, indicó el jefe de la policía regional alemana.

Un duelo nacional de tres días fue decretado por el presidente de Bachkortostán, Murtaza Rajimov.

Los familiares de las víctimas fueron reunidos en Ufa, la capital de esta república, pero sólo ocho de ellas ya partieron hacia Alemania vía Moscú a bordo de un avión que transporta expertos rusos. *

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