Crisis económica marca el voto de los tres millones de bolivianos
Desde el sábado estarán prohibidas todas las actividades proselitistas y regirá en el país un «auto de buen gobierno» que impide la venta de bebidas alcohólicas, las reuniones políticas y otras actividades electorales.
Terminan así cinco meses de intensa actividad política que dio lugar al nacimiento de nuevas fuerzas políticas y a una aparente declinación de lo que en Bolivia se denominan «partidos tradicionales», que gobernaron en 20 años de democracia.
Entre los candidatos sorpresivos de estas elecciones están el ex capitán de Ejército y administrador de empresas Manfred Reyes Villa, que lidera las encuestas de intención del voto con entre 25 y 30 por ciento. Reyes Villa es el fundador y presidente de la Nueva Fuerza Republicana (NFR), de tendencia conservadora.
El ex militar se instaló en la política nacional después de su gestión de nueve años como alcalde de Cochabamba, centro del país, y es el candidato «nuevo» respecto de los partidos tradicionales.
Los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada y Jaime Paz Zamora son quienes corren el riesgo de sufrir un castigo de los electores. Figuran con 18 y 15 por ciento de los votos, respectivamente.
Sánchez de Lozada, que gobernó con políticas neoliberales entre 1993 y 1997, es el jefe del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), mientras que el socialdemócrata Paz Zamora (1989-1993), preside el Movimiento de Izquierda Revolucionaria.
El dirigente cocalero Evo Morales, que con los votos del MNR y del MIR fue expulsado del Parlamento hace unos meses, figura sorprendentemente cuarto, con 12 por ciento de respaldo, cuatro veces más que en los comicios de 1997.
Morales parece concitar el apoyo que otrora tuvieron partidos de izquierda, que no tienen presencia significativa desde 1985, y el rechazo al modelo neoliberal que rige desde hace dos décadas, y que no logró mejorar los niveles de pobreza del país.
Por su defensa de la producción de coca como medio de subsistencia en amplias regiones del país, Morales polemizó en innumerables ocasiones con el embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha, quien amenazó incluso con el retiro de la ayuda económica y cierre de mercados si Morales fuera parte de una eventual alianza de gobierno.
Si ninguno de los candidatos obtiene la mitad más uno de los votos el domingo, el Congreso con su composición nueva se reunirá el 4 de agosto, dos días antes de la asunción presidencial, para elegir al mandatario entre los dos más votados.
Si Reyes Villa gana las elecciones deberá desarrollar negociaciones tendientes a lograr ese apoyo en la segunda ronda del congreso, donde necesita 79 de los 157 diputados y senadores, para lo cual los analistas locales estiman que buscará entendimientos con el partido de Paz Zamora.
Sánchez de Lozada, que también puede conformar gobierno si logra el segundo lugar, tendrá más dificultades para obtener los 79 votos necesarios, porque se encuentra enfrentado a la mayoría de las fuerzas políticas nacionales.
A las 18 locales del domingo (22 GMT) se conocerán los resultados de las primeras encuestas de boca de urna, que en Bolivia fueron certeras en el pasado. *
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