Líder indígena cocalero capitaliza el descontento social

El líder indígena de los productores de coca, Evo Morales, capitalizaba fundamentalmente en áreas rurales el descontento social que existe en Bolivia y podría registrar una votación histórica en las elecciones del próximo domingo.

De origen aymara-quechua, las dos etnias predominantes en esta nación de mayoría indomestiza, Morales aparece en un inédito cuarto lugar de las encuestas con 11% (grupo Usted Elige) y 11,4% (Recta Final).

En las elecciones de 1997, la candidatura presidencial del líder quechua Alejo Véliz, que tuvo el apoyo de la Izquierda Unida, alcanzó una votación de 5%, un récord para las corrientes campesinas. Morales –inflexible luchador por el derecho a plantar coca y ferviente enemigo de Estados Unidos– se postuló entonces a un escaño en el parlamento, el que ganó muy cómodamente pero del cual fue despojado el año pasado por el Congreso, que lo acusó de instigar a la violencia.

Apuntalado en su lucha sindical por unas 30.000 familias de la región central del Chapare que subsisten con la economía de la coca, Morales, de 42 años de edad, encabezó en este lustro al menos cuatro contundentes cortes de ruta que doblaron el brazo al gobierno en su política antidrogas. Además del creciente apoyo rural, Morales parecía canalizar el descontento social urbano por los partidos tradicionales y comenzaba a recibir públicas adhesiones, como de la Asamblea por la Soberanía de los Pueblos, la expresión política de los campesinos quechuas.

Sin embargo, Morales cree que «mi mejor relacionista (público de su candidatura) es el embajador (de Estados Unidos, Manuel) Rocha», quien –sin nombrarlo– advirtió a los bolivianos que deberían volcar las espaldas al líder cocalero en la consulta popular.

«Quiero debatir con el dueño del circo y no con las pulgas», declaró en tanto un arrogante Morales al retar a Rocha a un debate público y desdeñar otro con el favorito, Manfred Reyes Villa, un ex militar populista de derecha, y los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada (liberal, 1993-97) y Jaime Paz Zamora (socialdemócrata, 1989-93). El líder cocalero, ganador en 2000 del premio Gadhafi a los derechos humanos, escogió como acompañante de fórmula al marxista Antonio Peredo, hermano de «Coco» e «Inti» Peredo, lugartenientes del comandante Ernesto Che Guevara en su guerrilla boliviana de 1967, y con ello captó el voto urbano de la izquierda. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje