La represión a desocupados en Argentina "fue brutal", dijo Pérez Esquivel

El Premio Nobel de la Paz argentino (1980), Adolfo Pérez Esquivel, calificó ayer miércoles de «brutal» la represión policial contra una manifestación de desocupados que dejó dos muertos y unos 90 heridos en un puente de acceso a la capital argentina.

Los manifestantes «me aseguraron que la represión fue brutal, e incluso reprimieron a mujeres y niños en forma indiscriminada», dijo Pérez Esquivel a la prensa tras visitar a heridos en el Hospital Fiorito de Avellaneda (periferia), muy cerca de donde ocurrieron los choques.

A su lado, Nora Cortiñas, titular de las Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora–, sostuvo que «este pueblo está desesperado y nosotros vamos a seguir acompañando, porque todos los días recibimos denuncias de las cosas atroces que están pasando».

La diputada de Izquierda Unida (comunistas, trotskistas e independientes) Vilma Ripoll denunció también que policías «ingresaron por la fuerza» a un local de la agrupación ubicado en la zona de los choques donde «tiraron la puerta, arrojaron gases lacrimógenos y mantuvieron retenidas a dos personas heridas».

La policía cargó con gases lacrimógenos, disparos de bala de goma y bastonazos contra más de un millar de desempleados y vecinos, conocidos como piqueteros, que bloqueaban el estratégico puente Pueyrredón, vía de unión entre Buenos Aires y la poblada periferia sur.

El jefe del operativo policial, comisario inspector Alfredo Franchiotti, defendió el accionar de las fuerzas de seguridad al asegurar que los manifestantes «venían a combatir» y que «unos 250 de ellos portaban objetos contundentes, piedras, bombas molotov y armas de fuego».

Las autoridades del hospital Fiorito dijeron de su lado que los dos jóvenes muertos presentaban heridas en el tórax y en la región lumbar «compatibles con armas de fuego».

Los enfrentamientos fueron los más violentos en una jornada de protesta de los piqueteros en reclamo de puestos laborales y alimentos, que abarcó a todos los accesos que rodean a la capital y a otras ciudades del país.

Pérez Esquivel y Cortiñas se preocuparon por la situación de al menos 170 detenidos que se encuentran en comisarías de Avellaneda, al igual que miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados para «asegurar la integridad» esas personas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje