Opiniones sobre el derrape Tango

EEUU alienta la crisis económica argentina para aislar a Brasil

ISIDORO GILBERT – CORRESPONSAL EN ARGENTINA

 

El mensajero sería el presidente mexicano, Vicente Fox, que el 3 de julio participará aquí de una cumbre ampliada de mandatarios del bloque. Es que el gobierno de Eduardo Duhalde parte de la hipótesis del efecto contagio de la crisis argentina sobre la región, y que el FMI, con quien busca negociar un acuerdo para destrabar un crédito concedido un año atrás, ha venido opinando que no habría expansión de las zozobras.

Oscar Raúl Cardoso, la principal pluma de «Clarín» para analizar la situación mundial, opina que «no es que la Argentina haya ´contagiado´ a Brasil y Uruguay. Es el conjunto de la región el que está sufriendo los efectos de una misma receta obsesiva».

La del FMI, claro. Pero ella responde. según el periodista de «Pagina/12″, Horacio Verbitzky, a la concepción estratégica de Washington, en busca de implementar el ALCA.

En función de este objetivo –razona el columnista– la crisis argentina debe ser mantenida por el Fondo para desestabilizar a Brasil.

Es que Brasil, por un lado ha sido el bastión opositor al ALCA y es allí donde puede llegar al gobierno un hombre como Lula, a quien al menos se le quiere empedrar el camino.

Verbitzky revela que un alto funcionario del Departamento de Estado le dijo claramente que Washington no quiere dos escenarios, es decir, uno el del Nafta con Mercosur, sino uno solo: el Area de Libre Comercio (ALCA).

Mercosur y Lula

«La táctica estadounidense ha sido, desde Bush padre en adelante, tentar con tratados bilaterales a Chile, la Argentina e incluso Uruguay, de modo de aislar a Brasil», escribe.

Estuvo por lograrlo cuando Domingo Cavallo fue ministro de economía de Fernando de la Rúa, pero otras fuerzas en ese gobierno, lo frenaron. Es «en este contexto que debe comprenderse el sadismo del FMI» y así «cuando más se prolongue y se profundice la crisis que la Argentina supo crear por sus propios medios, mejor será para los objetivos estratégicos de Bush.», dice Verbitzky.

«Esta es la forma de golpear a Brasil con mayor discreción y a menor costo, sobre todo ahora que Lula parece tan cerca del Planalto», añade. Las declaraciones del secretario del Tesoro, Paul O’Neill, contrario a auxiliar financieramente a Brasil, se inscriben en esa política.

El gobierno de Duhalde no advierte que la expansión de la crisis al gran vecino no es un daño colateral sino el efecto buscado, ya que la «esterilización del Mercosur y el aislamiento de Brasil en vísperas de la posible elección de Luiz Inácio Lula Da Silva son objetivos estratégicos irrenunciables», sostiene «Pagina/12″.

La semana negra en el bloque explica las negociaciones entre los presidentes Duhalde y el brasileño Fernando Henrique Cardoso para sellar un acuerdo de libre comercio que se convierta en una señal para afuera.

Pero mientras en Brasil hay dudas sobre esta Cumbre, en el gobierno argentino se intenta fijar la fecha para que Duhalde viaje a Brasilia el 2 de julio próximo.

En busca de un frente defensivo

«Brasil necesita colaboraciones para salir de la crisis porque es la novena economía del mundo y su arrastre podría perjudicar a toda Latinoamérica», dijo el sábado Duhalde, por radio Nacional.

Duhalde adelantó la estrategia por venir con Fox como interlocutor del Mercosur ante Bush. «Creo que la región tiene que insistir para que se entienda que debe ser apoyada y muy asistida por las dificultades que tiene», explicó.

Más allá de las interpretaciones críticas a ese objetivo, el discurso de los países del bloque terminará de construirse en la reunión de presidentes del Mercosur y México que tendrá lugar en Buenos Aires, el próximo 4 y 5 de julio.

Lo que se acuerde por los mandatarios va a ser repetido días después en Brasilia, Montevideo y Buenos Aires ante el subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Otto Reich, que emprenderá una gira por el Cono Sur durante la primera semana de julio.

Se supone que Reich dirá negro sobre blanco, cuál es la visión estratégica de la Casa Blanca, arriba explicada, y hablará de sus obsesiones coyunturales, el terrorismo y la situación colombiana. De todos modos, «Clarín» cree que «la decisión de la Argentina de solidarizarse con Brasil podría abrir un frente de rispideces con los funcionarios del FMI, en plenas negociaciones por alcanzar un acuerdo después de seis meses de dimes y diretes sin resultados concretos».

«En el Fondo se equivocaron desde febrero, cuando evaluaron que la crisis económica argentina estaba encapsulada y no afectaría a otros países de la región», opinó al diario el embajador argentino en Washington, Diego Guelar.

El miércoles, el ministro de economía, Roberto Lavagna, debe seguir en EEUU la negociación iniciada aquí con un grupo de avanzada del Fondo. Veremos cómo le va, con los antecedentes citados. *

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