El candidato izquiedista quiere negociar con el FMI, "pero de pie"
El opositor Luiz Inácio «Lula» Da Silva, favorito para las elecciones presidenciales de Brasil, está dispuesto a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aseguró su principal asesor económico, Guido Mantega.
La afirmación de Mantega implica un giro en la posición de Lula Da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores, quien hasta la semana pasada era partidario de una «ruptura» con el FMI y sus «recetas recesivas».
«Necesitamos ver en qué términos se va a conversar con el FMI: de rodillas, en cuclillas o de pie; ésa es la diferencia», señaló Mantega, a quien los analistas le atribuyen la posición más moderada dentro del PT.
«El diálogo del PT con el FMI será de pie», agregó Mantenga durante un seminario realizado en el auditorio del Jockey Club de Río de Janeiro.
Según los analistas locales, con estas palabras Lula Da Silva y el PT iniciaron una serie de pronunciamientos para tranquilizar a banqueros, inversores y analistas sobre los efectos de su eventual triunfo electoral.
El operativo del PT debería culminar el 28 de junio, cuando la convención partidaria apruebe su propuesta económica, que, según anticipan dirigentes allegados a Lula Da Sivla, «se comprometerá a una gestión sin shocks y cumplidora de los contratos firmados por el país».
Analistas financieros atribuyen las turbulencias de los últimos días del mercado financiero a la posibilidad de que Lula Da Silva se convierta en el próximo presidente brasileño, según indican las encuestas de intención de voto, que le atribuyen entre el 39 y el 43 por ciento.
En concreto, el llamado «consenso del mercado financiero» es que Lula Da Silva podría dejar de pagar los vencimientos de la voluminosa deuda brasileña, que llega a los 260 mil millones de dólares, con una fuerte concentración de vencimientos en el primer trimestre del 2002. *
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